La Comisión de Pastoral Social de la Conferencia Episcopal Argentina reiteró su llamado a priorizar “más oportunidades que penas” ante el anuncio del Gobierno nacional de abrir el debate sobre la baja en la edad de imputabilidad.
Según lo informó el Boletín Oficial de este martes, en las sesiones extraordinarias del Congreso que se llevarán a cabo durante febrero, estará incluido el debate por la modificación de la Ley Penal Juvenil, que propone una baja en la edad de imputabilidad —es decir, la edad en que un joven puede ir a prisión— de 16 a 14 años.
Este nuevo intento del Gobierno por modificar la ley tuvo como desencadenante el reciente caso del crimen de un adolescente de 15 años ocurrido en Santa Fe en diciembre de 2025. El ataque, perpetrado por adolescentes de 16 y 14 años, incluyó torturas y más de 20 puñaladas, y aunque una de las responsables está detenida, los otros dos se encuentran en libertad por no tener edad punible.
La Comisión Episcopal de Pastoral Social se pronunció ante esta “realidad que nos interpela”, considerando que “no se trata de bajar la edad de imputabilidad, sí de asumir cambios profundos”.
En primer lugar, el comunicado apunta contra las sucesivas administraciones políticas que “no han sido capaces de crear una cultura del trabajo que incluyera a todos los habitantes y que permita a todas las familias del país vivir con dignidad y procurarse los bienes necesarios para un auténtico desarrollo”, provocando problemas como la inseguridad y la delincuencia juvenil.
En cuanto al proyecto de la baja en la edad de imputabilidad, la Iglesia se solidarizó, en primer lugar, “con tantas personas que han sido víctimas de la violencia, algunas de ellas víctimas de delitos cometidos por menores de edad, en ocasiones con violencia extrema que dejan heridas difíciles de cerrar”.