Los obispos de las 46 jurisdicciones eclesiásticas del Perú celebraron el martes la Eucaristía en la Basílica de San Pedro, junto a la tumba del Apóstol, en el marco del segundo día de su visita ad Limina Apostolorum en la Santa Sede.
La estadía de los prelados peruanos comenzó el 26 de enero y culminará el 31. En ese marco sostendrán una audiencia con el Papa León XIV, quien fue Obispo de Chiclayo en el norte del Perú.
La Misa fue presidida por el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Mons. Carlos Enrique García Camader, Obispo de Lurín, quien subrayó que celebrar en este lugar “es entrar en el corazón palpitante de la Iglesia universal”, donde “la fe se hace roca, misión y hermandad”.
“Venimos como obispos del Perú, en comunión con el Sucesor de Pedro y con todas las Iglesias extendidas por el mundo”, afirmó el prelado, recordando que ante la tumba del Apóstol también los pastores peruanos renuevan su ministerio: “Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna” (Jn 6,68).
En su homilía, Mons. García Camader destacó la figura de San Pedro como imagen del pastor que, desde su fragilidad, es transformado por la gracia para ser fiel. “Cristo lo eligió no por su perfección, sino por su disponibilidad a dejarse transformar. Su historia nos llena de esperanza: Jesús toma nuestra fragilidad y la convierte en fidelidad”, señaló.