La defensa de la vida desde la concepción, el matrimonio como unión entre un hombre y una mujer y el desarrollo de políticas públicas en favor de la familia fueron pilares en el ministerio pastoral de Mons. Robert Prevost, entonces Obispo de Chiclayo, hoy Papa León XIV, según recuerdan quienes colaboraron con él en el norte del Perú.
“Él insistía en que los jóvenes debían tener claro que formar una familia es algo bueno y que debían prepararse para ello”, dijo a ACI Prensa Erika Valdivieso-López, vicerrectora académica de la Universidad San Ignacio de Loyola y exdirectora del Instituto de Ciencias para el Matrimonio y la Familia de la Universidad Católica Santo Toribio de Mogrovejo (USAT).
“Decía que la investigación científica también debía ayudar a fortalecer políticas públicas que favorecieran a la familia”, recordó la catedrática universitaria, entonces directora del Instituto de Familia.
Defensor de la vida y la dignidad humana
Durante su labor como Gran Canciller de la USAT, León XIV respaldó el trabajo tanto del Instituto de Familia como del Instituto de Bioética. Según Valdivieso-López, “estaba muy involucrado en todo lo que tenía que ver con la defensa de la vida y el reconocimiento de la dignidad de la persona”, apoyando investigaciones, publicaciones y acciones pastorales.
Su apoyo no era simbólico. La académica recuerda que el ahora Papa “estaba presente incluso en pequeñas actividades, como la inauguración del primer lactario en la universidad o la presentación de los libritos de divulgación del instituto”.