Al concluir el año y el Jubileo, el Papa León XIV exhortó a los fieles a redescubrir el “designio sabio, benevolente y misericordioso” de Dios sobre la historia, advirtiendo contra las “estrategias armadas” y los proyectos de poder que hoy amenazan a la humanidad.
Lo hizo durante la celebración de las Primeras Vísperas de la Solemnidad de María Santísima, Madre de Dios, en la Basílica de San Pedro, seguida del tradicional Te Deum de acción de gracias.
En su homilía, el Santo Padre subrayó que el Jubileo recién concluido ha sido “un gran signo de un mundo nuevo, renovado y reconciliado según el designio de Dios”, e invitó a Roma y a la Iglesia universal a ponerse al servicio de los más pequeños y vulnerables.
“El mundo —afirmó— va adelante impulsado por la esperanza de tantas personas sencillas, desconocidas pero no para Dios, que a pesar de todo creen en un mañana mejor, porque saben que el futuro está en las manos de Aquel que ofrece la esperanza más grande”.