Nicolas Sarkozy se convirtió el pasado 21 de octubre en el primer exjefe de Estado de Francia en atravesar el portón de un centro penitenciario para cumplir condena entre rejas.
Llegó a la prisión parisina La Santé, situada en París, donde ingresó para cumplir una pena de cinco años de prisión por la financiación ilegal de su campaña presidencial en 2007 por parte del régimen libio de Muamar el Gadafi, llevando dos libros: El conde de Montecristo y El Jesús de la historia.
La elección de estos dos títulos, cargados de simbolismo, no ha pasado desapercibida. En declaraciones a ACI Prensa, el autor del segundo, el historiador y teólogo Jean-Christian Petitfils, explica que Sarkozy le confesó que había quedado “muy marcado por la lectura” del libro sobre Jesús que escribió en 2011.
Cuando conoció en persona a Sarkozy “hace unos cuatro años” el expresidente le reveló que le había interesado, sobre todo, la parte en la que desgrana los milagros de Jesús.
“Sarkozy sólo tenía algunas nociones vagas de catecismo, pero no conocía verdaderamente la historia de Jesús”, relata.