· Chile·

Santa Teresa de los Andes
Beato Alberto Hurtado





Fecha central: 13 de julio

 

Nació en Santiago de Chile el 13 de julio de 1900. Sus padres la bautizaron en la Parroquia de Santa Ana, en la víspera de la fiesta de la Virgen del Carmen, con el nombre de Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones.

Se crió en el seno de una familia cristiana, sus padres fueron D. Miguel Fernández Jara y Doña Lucia Solar Armstrong. Desde muy niña cultivó una profunda fe en la eucaristía. El 11 de noviembre de 1910 recibió la primera comunión cuando sólo tenía 9 años de edad.

Durante su adolescencia sufrió numerosas enfermedades que debilitaron su salud pero le ayudaron a descubrir su vocación religiosa. El 11 de enero de 1919, ingresó al Monasterio carmelita de Los Andes, en Chile, en un período de prueba.

El 3 de abril del mismo año escribió una carta a su padre en la que solicitaba permiso para ser carmelita. El 14 de octubre tomó los hábitos, recibió el nombre de Teresa de Jesús y desde ese momento se entregó por completo a su vocación. Durante su vida en el convento se dedicó al servicio de sus hermanas de comunidad quienes afirmaron que "Teresita siempre quiso ser la última en todo".

Su salud poco a poco fue deteriorándose y, sin que nadie lo supiera, empezó a sufrir una extraña enfermedad. La hermana carmelita murió el 12 de abril de 1920 a la edad de 19 años.

El Papa Juan Pablo II la canonizó en 1993. Es la primera santa chilena.




 

 

Beato
Alberto Hurtado



Fecha central: 18 de agosto

 

Alberto Hurtado Cruchaga nació en Chile, en la ciudad de Viña del Mar el 22 de Enero de 1901, en una familia muy cristiana y unida.

Cuando sólo tenía 4 años murió su padre, quedando su madre Anita, sola a cargo de su cuidado y al de su hermano Miguel. En 1909 entró al Colegio San Ignacio, donde se distinguió por ser buen compañero, alegre, comunicativo y muy piadoso.

Con gran generosidad ocupaba su tiempo libre en visitar y ayudar a los más necesitados. Terminado el colegio estudió leyes en la Universidad Católica, trabajando al mismo tiempo para ayudar a su madre, pero su vocación era otra: ser sacerdote. Largas horas rezaba para poder realizarla y Dios oyó su oración, su madre recibió un dinero que se le adeudaba y con el cual podría vivir tranquila.

Cuando su hijo le comunicó su decisión de hacerse sacerdote Jesuita, ella aceptó con alegría.
Entró entonces al noviciado y después de largos estudios y pruebas, fue ordenado sacerdote en 1933, en Bélgica.

Regresó a Chile, donde se dedicó de lleno a sus alumnos del colegio, a los cuales no sólo enseñaba sino que dirigía espiritualmente. Fue un gran educador de juventudes.

Una noche el Padre Hurtado encontró un pobre, enfermo y miserable, que no tenía donde ir; otra noche vio a un grupo de niños abandonados que dormían bajo los puentes del río Mapocho; quiso ayudarlos. Reunió personas generosas que dieron lo que tenían: dinero, joyas, terrenos... Y así fundó lo que sería y es su gran obra: El Hogar de Cristo.

Con incansable amor, él salía en su camioneta verde a recoger a los pobres y a los niños para llevarlos al Hogar a tomar leche caliente y dormir en una verdadera cama... En cada necesitado veía a Cristo sufriente.

Más tarde fundaría talleres para darles educación y capacitarlos en un trabajo digno. Entre sus muchas actividades también están sus publicaciones y conferencias sobre el sacerdocio, los problemas de la adolescencia, el catolicismo, la educación y el orden social, fue, además fundador de la Revista Mensaje y de las Acción Sindical Chilena.

Caracterizado por una carismática personalidad, Alberto Hurtado se ordena sacerdote de la Compañía de Jesús dedicándose desde el inicio, a promover el apostolado entre los jóvenes.

Al mismo tiempo, el sacerdote jesuita combatió con energía a las distintas corrientes ideológicas que intentaban influir en la acción solidaria; incluso fundo grupos sindicales de inspiración cristiana para difundir el pensamiento social cristiano en los sectores sindicales.

Un día cayó enfermo de cáncer, hospitalizado y con muchos dolores, nunca se quejó. Aceptaba la voluntad de Dios y repetía: "CONTENTO, SEÑOR, CONTENTO".

El 18 de Agosto de 1952 el Señor se lo llevó junto a Él. Sus restos mortales se encuentran en el Santuario a su memoria ubicado en Av. General Velázquez 1090, Santiago de Chile. Para celebrar este acontecimiento el parlamento chileno decretó asignar el día 18 de Agosto de cada año como el día de la Solidaridad, en honor al beato Sacerdote.

Iniciado en Roma el proceso de beatificación, ésta se hizo realidad el día 16 de Octubre de 1994, en la ciudad del Vaticano en que el Papa Juan Pablo II lo beatificó.


| Página Principal | Advocaciones en A.L. | Santoral | Santos y beatos en A.L. | Patronos | Nombres | María y los Santos |