ACI Digital
Evangelio para cada día
Martes 31 de octubre
Evangelio según San Lucas, capítulo 13, versículos del 18 al 21
Parábola del grano de mostaza y de la levadura.
18 Dijo entonces: "¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué podré compararlo? 19 Es semejante a un grano de mostaza que un hombre tomó y fue a sembrar en su huerta; creció, vino a ser un árbol, y los pájaros del cielo llegaron a anidar en sus ramas". 20 Dijo todavía: "¿Con qué podré comparar el reino de Dios?" 21 Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina y, finalmente, todo fermentó".
Comentario
18. Dijo entonces: Como observa Pirot, estas palabras (y las análogas del v. 20) vinculan lo que sigue con los vv. 15 ss., en que Jesús está reprochando a los fariseos su hipocresía que en 12, 1 llamó levadura. De ahí que algunos refieren a ellos estas dos parábolas, que Lucas trae aquí sueltas a diferencia de Mat. 13. El grano de mostaza (cf. Mat. 13, 31 s.; Marc. 4, 32) que puede también representar la técnica de la pequeñez, según la cual Dios bendice lo que comienza humildemente como empezaron los apóstoles, se refiere a la planta brassica nigra que, como la cizaña, es una plaga por su crecimiento excesivo. En tal caso los pájaros (v. 19) serían semejantes a los de Mat. 13, 4 y nota.
Sobre la levadura cf. Mat. 13, 33 y nota: Otra parábola les dijo: "El reino de los cielos es semejante a la levadura, que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina, hasta que todo fermentó". Escondió: San Crisóstomo y otros hacen notar que no se dice simplemente que "puso" sino que lo hizo en forma que quedara oculta. Según suele explicarse, la mujer simbolizaría a la Iglesia; la levadura, la Palabra de Dios; la harina, a los hombres, de manera que así como la levadura va fermentando gradualmente la harina, así la fe iría compenetrando no solamente todo el ser de cada hombre, sino también a toda la humanidad. Pero las interpretaciones difieren mucho en este pasaje que San Jerónimo llama discurso enigmático de explicación dudosa. San Agustín opina que la mujer representa la sabiduría; S. Jerónimo, la predicación de los apóstoles o bien la Iglesia formada de diferentes naciones. Según S. Crisóstomo, la levadura son los cristianos, que cambiarán el mundo entero; según Rábano Mauro, es la caridad, que va comunicando su perfección al alma toda entera, empezando en esta vida y acabando en la otra; según S. Jerónimo, es la inteligencia de las Escrituras; según otros, es el mismo Jesús. Las tres medidas de harina que, según S. Crisóstomo, significan una gran cantidad indeterminada, según San Agustín representan el corazón, el alma y el espíritu (22, 37), o bien las tres cosechas de ciento, de sesenta y de treinta (v. 23), o bien los tres hombres justos de que habla Ezequiel: Noé, Daniel y Job (Ez. 14, 14); según S. Jerónimo, podrían ser también las tres partes del alma que se leen en Platón: la razonable, la irascible y la concupiscible; según otros, sería la fe en el Padre, en el Hijo y en el Espíritu Santo; según otros, las naciones salidas de Sem, de Cam y Jafet. Santo Tomás trae a este respecto una observación de S. Hilario, según el cual "aunque todas las naciones hayan sido llamadas al Evangelio, no se puede decir que Jesucristo haya estado en ellas "escondido", sino manifiesto, ni tampoco puede decirse que haya fermentado toda la masa". Por eso conviene buscar la solución de otra manera. Fillion hace notar que la levadura es mencionada en otros pasajes como símbolo de corrupción, sea de la doctrina, sea de las costumbres (16, 6 y 12; I Cor. 5, 6 ss.; Gál. 5, 9; cf. Ag. 2, 11 ss.), y Cornelio a Lapide explica por qué lo fermentado estaba prohibido, tanto en los sacrificios como en la Pascua (Ex. 12, 15; 13, 7; Lev. 2, 11; 6, 17; 10, 12, etc.) y expresa que por levadura se entiende la malicia, significando místicamente vicio y astucia. Añade que la levadura de los fariseos mataba las almas y que Cristo manda a los suyos cuidarse de esto, no en cuanto enseñaban la Ley, sino en cuanto la viciaban con sus vanas tradiciones. No faltan expositores que prefieren aquí este sentido, por su coincidencia con la Parábola de la cizaña que va a continuación. Cf. Luc. 13, 21: "Es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas de harina y, finalmente, todo fermentó".Estos comentarios corresponden a la versión electrónica de la Biblia y Comentario de Mons. Juan Straubinger, cortesía de VE Multimedios