ACI Digital
Evangelio para cada día
Viernes 29 de setiembre
Evangelio según San Juan, capítulo 1, versículos del 47 al 51
47 Jesús vió a Natanael que se le acercaba, y dijo de él: "He aquí, en verdad, un israelita sin doblez". 48 Díjole Natanael: "¿De dónde me conoces?". Jesús le respondió: "Antes de que Felipe te llamase, cuando estabas bajo la higuera te vi". 49 Natanael le dijo: "Rabí, Tú eres el Hijo de Dios, Tú eres el Rey de Israel". 50 Jesús le respondió: "Porque te dije que te vi debajo de la higuera, crees. Verás todavía más". 51 Y le dijo: "En verdad, en verdad os digo: Veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del hombre".
Comentario
47. Las promesas del Señor son para los hombres sin ficción (S. 7, 11; 31, 11). Dios no se cansa de insistir, en ambos Testamentos, sobre esta condición primaria e indispensable que es la rectitud de corazón, o sea la sinceridad sin doblez (S. 25, 2). Es en realidad lo único que El pide, pues todo lo demás nos lo da el Espíritu Santo con su gracia y sus dones. De ahí la asombrosa benevolencia de Jesús con los más grandes pecadores, frente a su tremenda severidad con los fariseos, que pecaban contra la luz (Juan 3, 19) o que oraban por fórmula (Sant. 4, 8). De ahí la sorprendente revelación de que el Padre descubre a los niños lo que oculta a los sabios (Luc. 10, 21).
51. Algunos refieren esto a los prodigios que continuamente les mostraría Jesús (cf. Mat. 11, 4). Otros, a su triunfo escatológico.
Estos comentarios corresponden a la versión electrónica de la Biblia y Comentario de Mons. Juan Straubinger, cortesía de VE Multimedios