ACI Digital
Evangelio para cada día
Viernes 11 de febrero
Evangelio según San Marcos, capítulo 7, versículos del 31 al 37
El sordomudo.
31 Al volver del territorio de Tiro, vino, por Sidón, hacia el mar de Galilea atravesando el territorio de la Decápolis. 32 Le trajeron un sordo y tartamudo, rogándole que pusiese su mano sobre él. 33 Más Él, tomándolo aparte, separado de la turba, puso sus dedos en los oídos de él; escupió y tocóle la lengua. 34 Después, levantando los ojos al cielo, dio un gemido y le dijo: "Effathá", es decir, "ábrete". 35 Y al punto sus oídos se abrieron, y la ligadura de su lengua se desató, y hablaba correctamente. 36 Mas les mandó no decir nada a nadie; pero cuanto más lo prohibía, más lo proclamaban. 37 Y en el colmo de la admiración, decían: "Todo lo hizo bien: hace oír a los sordos, y hablar a los mudos".
Comentario
33. Este acto se repite hoy en la administración del Bautismo, cuando el sacerdote dice: "éfeta": abre tus oídos a la palabra de Dios. Pío XII el 14 de enero de 1944 ha dispuesto que se suprima esto siempre que lo aconseje la higiene y la profilaxia en casos de grave peligro. (A.A.S. 36, 28 - 29).
Estos comentarios corresponden a la versión electrónica de la Biblia y Comentario de Mons. Juan Straubinger, cortesía de VE Multimedios