| Juan
Diego y mártires de Oaxaca reconocieron tesoro
de Dios
MÉXICO,
28 Jul. 02 (ACI).-
El Obispo de San Cristóbal de las Casas, Mons.
Felipe Arizmendi Esquivel, aseguró que tanto
Juan Diego como los mártires
de Oaxaca alcanzaron la santidad porque "descubrieron
el tesoro escondido y la perla preciosa de la religión
cristiana".
En
su homilía dominical, el Obispo recordó
a los mexicanos que los bienes materiales son muy
importantes pero no se comparan con el Reino de Dios.
"Lo
definitivamente valioso es que el Señor reine
en nosotros, porque con Él obtenemos vida divina,
paz interior, perdón, fraternidad, justicia,
armonía, claridad, fortaleza, esperanza y,
después de la muerte, vida eterna y felicidad
para siempre", afirmó.
Para
el Obispo, "éste es el ejemplo de Juan
Diego y de los mártires oaxaqueños.
Para ellos, lo más importante no fue tener
una buena casa y gozar de una posición económica
desahogada, sino servir a la Virgen de Guadalupe y
defender la fe cristiana ante sus paisanos".
Ellos,
afirmó, "descubrieron el tesoro escondido
y la perla preciosa de la religión cristiana
y abandonaron su anterior modo de vivir, en aquello
que era contrario al Evangelio. Por ello la Iglesia
los pone en los altares, como ejemplo para los indígenas,
los mestizos y los de cualquier raza".
Asimismo,
recordó que "los mártires de Cajonos
no fueron traidores a su pueblo y a su cultura. Iluminados
por el Evangelio, supieron distinguir qué beneficiaba
y qué perjudicaba a sus semejantes; por ello,
denunciaron las prácticas idolátricas,
pues comprendieron que dañaban a la comunidad".
"El
fruto de su martirio es que, en la actualidad, ya
no se practica la idolatría; por tanto, no
fueron traidores, sino servidores a la vida digna
y a la libertad de sus paisanos. La fe es una perla
preciosa, que ayuda a descubrir qué es lo que
vale y qué no vale", agregó.
En
este sentido, aseguró que "nos importa
muchísimo que se reconozcan más plenamente
los derechos de los indígenas" y expresó
su deseo de esta canonización y beatificación
"sea un impulso al reconocimiento de su dignidad,
de su derecho a ser distintos, de su lugar en la sociedad
y en la Iglesia. Pero lo definitivo es que lleguen
a ser santos y a estar con Dios en el cielo".
Mons.
Arzimendi reconoció que no basta con que las
leyes avancen y que los indígenas logren un
mejor nivel de vida porque "sin Dios, sin fe,
sin vida eterna, sin vida comunitaria, se quedarían
más pobres de lo que están. Para ellos,
su gran tesoro, su perla preciosa, es su fe en Dios".
El
Obispo hizo votos para que "en esta quinta visita
de Juan Pablo II a México, estemos atentos
a descubrir el tesoro y la perla preciosa de su mensaje".
"No nos quedemos con lo anecdótico, con
lo circunstancial y pasajero, abramos la mente y el
corazón para descubrir qué nos quiere
decir Jesucristo por medio de su Vicario en la tierra",
pidió a sus feligreses.
Asimismo
pidió no fijarnos "sólo en las
limitaciones corporales del Papa, sino que tengamos
deseos de seguir el ejemplo de alguien que está
desgastando su vida por el tesoro escondido y la perla
más fina que descubrió, que es el Reino
de Dios".
"El
Papa está dando de sí todo y más
de lo que puede, para que Dios reine en México,
en los indígenas, en los jóvenes y en
todas partes. Está convencido de que el Reino
de Dios merece dar hasta la propia vida", indicó.
Indígenas
de Chiapas acompañarán al Papa en canonización
de Juan Diego
MÉXICO
DF, 28 Jul. 02 (ACI).-
El Obispo de San Cristóbal de las Casas, Mons.
Felipe Arizmendi Esquivel, aseguró que los
invitados principales de su diócesis a la canonización
de Juan Diego son los
indígenas de las 42 parroquias de Chiapas.
Durante
una ceremonia litúrgica en la que pidió
a Dios por la salud, vida y fortaleza del Papa Juan
Pablo II, Mons. Arizmendi aseguró que se ha
privilegiado a los indígenas que viven en las
42 parroquias de la diócesis local para que
estén al lado del Santo Padre en la Basílica
de Guadalupe, este miércoles 31.
El
Obispo destacó que ha habido un aumento del
fervor religioso, a raíz de la visita del Papa
a México y que "muchos signos de la fe
y la esperanza coinciden en estos momentos".
Mons.
Arizmendi ofició una misa ante cientos de choferes
devotos de San Cristóbal y confirmó
a unos 70 jóvenes, en el marco de la Jornada
Mundial de la Juventud que se celebra en Toronto.
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