Papa
agradece firmeza y frutos abundantes del pueblo Maltés
LA
VALLETTA, 9 May. 01 (ACI).-
En su visita a la Iglesia del Centro de la Sociedad
de la Doctrina Cristiana en Hamrun -donde se encuentra
la tumba del beato don Gorg Preca-, el Papa
Juan Pablo II afirmó que "Malta ha sido
extremadamente generosa y fértil en
los profundos caminos del espíritu" dando siempre
"fruto en abundancia".
En
su encuentro con los miembros de la "Societas Doctrinae
Christianae", en el auditorio del centro, el Santo
Padre explicó que a lo largo de los siglos
Malta ha sido siempre generosa al Plan de Dios.
"La firme fe del pueblo Maltés ha asegurado
que esta roca sea el buen suelo del que habla el Evangelio",
afirmó el Papa.
"En
este suelo, el Beato Gorg Preca sembró la Sociedad
de la Doctrina Cristiana, donde ha florecido en el
siglo de su existencia. A diferencia de la historia
de la higuera que narra el Evangelio que hemos escuchado
(cf. Lc 13:6-9), ustedes han dado fruto en abundancia,
y por eso nosotros hoy damos gloria y agradecemos
a Dios", agregó.
El
Pontífice afirmó que "para entender
su vocación más profundamente, recuerden
la higuera. Cuando ya echa brotes, al verlos, sabéis
que el verano ya está cerca; en el calor del
verano, su sombra nos cobijará del sol; brinda
abundantes frutos dulces como alimento; y la Escritura
dice que su fruto tiene poder para sanar".
"Ésta
es una analogía de lo que ustedes están
llamados a ser. Como catequistas, deben satisfacer
el hambre de todos aquellos con hambre de Dios;
están llamados a sanar a los que sufren
de falta de luz y amor. Si hacen esto, serán
verdadero signo de la primavera a la que el Espíritu
Santo está preparando a la Iglesia", añadió
el Papa.
En
Dun Gorg -explicó el Santo Padre- "reconocían
la voz de Jesús. Escuchaban al Señor,
eran atraídos por el atractivo irresistible
de Cristo, y ellos sabían que era el único
que podía satisfacer los más profundos
anhelos de sus corazones. La belleza de la santidad
que se encuentra en forma suprema en Jesús
y es reflejada en el nuevo Beato nunca fracasará
en atraer al corazón humano. ¡Es una certeza
que si podemos reflejar el rostro del Señor
Resucitado y mostrárselo al mundo tocaremos
y ganaremos los espíritus de formas que nos
sorprenderán!"
"Contemplar
el rostro de Cristo significa ser llenado de energía
espiritual para la misión que les ha confiado.
Como San Pablo, desde la contemplación están
llamados a ser misioneros: no sólo como maestros
sino como testigos que pueden hablar con poder porque
pueden decir, como los primeros discípulos:
¡Hemos visto al Señor!", agregó.
El
Pontífice les recordó que en el Prólogo
del Evangelio según San Juan, 'El Verbo se
hizo carne', se encuentra la fundación de su
vocación y apostolado. "Ustedes deben ayudar
a que esto ocurra haciendo con otros lo que Dun Gorg
hizo con ustedes. ¡Deben sembrar la semilla de
la Palabra de Dios en los corazones de las personas,
para que Cristo viva en ellos!", dijo el Papa.
El
Santo Padre concluyó afirmando que "deben enseñar
a todos -niños, jóvenes, adultos- a
contemplar el rostro de Cristo, para ver al
Señor, para que la luz de la gloria de Dios
que brota del rostro de Jesús los alumbre a
ellos también. Este encarnarse de la Iglesia
en el tiempo y en el espacio refleja, en definitiva,
el movimiento mismo de la Encarnación".
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