Noticias
del 26-1-98
EL
PAPA CIERRA SU VISITA CON EL DESEO DE UN "NUEVO
ADVIENTO" PARA CUBA
LA HABANA, 26 (ACI).-
En el marco de una intensa e inesperada lluvia y
luego que Fidel Castro pronunciara un breve discurso
defendiendo su revolución marxista y comparándola
con temas sagrados esta vez David frente a
Goliat-, el Papa Juan Pablo II se despidió de Cuba
encomendando a sus hijos la tarea de la reconciliación.
El Santo Padre agradeció
a los cubanos "su cordial testimonio de fidelidad,
expresión de vida del alma cubana y sobre todo por
haber podido compartir con ustedes intensos momentos
de oración y de reflexión en las celebraciones de
la Santa Misa en Santa Clara, Camagüey y Santiago
de Cuba y aquí en La Habana."
Luego elogió el trabajo
de preparación espiritual de la Iglesia señalando
su agradecimiento "a mis hermanos obispos de
Cuba por los esfuerzos y la solicitud pastoral con
la que han preparado tanto mi visita como la misión
popular que la ha precedido, cuyos frutos inmediatos
se han puesto de manifiesto en la calurosa acogida
dispensada y que de alguna manera debe tener continuidad".
El Papa resumió su
misión en Cuba explicando que "como sucesor
del Apóstol Pedro y siguiendo el mandato del Señor,
he venido como mensajero de la Verdad, y de la Esperanza
a confirmarlos en la Fe y dejarles un mensaje de
paz y reconciliación en Cristo".
Luego de criticar enérgicamente
el embargo, el Papa pidió el apoyo de los países
latinoamericanos a cuba, señalando que "las
naciones, y especialmente las que comparten el mismo
patrimonio cristiano y la misma lengua, trabajen
eficazmente por extender los beneficios de la unidad
y la concordia por aunar esfuerzos y superar obstáculos
para que el pueblo cubano, protagonista de su historia,
mantenga relaciones internacionales que favorezcan
siempre el bien común".
"Queridos cubanos,
al dejar esta amada tierra, llevo conmigo un recuerdo
imborrable de estos días y una gran confianza en
el futuro de su patria. Construyendo con ilusión
guiados por la luz de la fe, con el vigor de la
esperanza y la generosidad del amor fraterno, capaces
de crear un ambiente de mayor libertad y realismo
con la certeza de que Dios los ama intensamente
y permanece fiel a sus promesas", agregó el
Papa.
Un nuevo adviento
Una vez más, el Santo
Padre aprovechó el estado del clima para hacer una
reflexión y dejar un último mensaje: la esperanza
de un "nuevo Adviento" para Cuba. "Una
última palabra sobre la lluvia: Ahora ha cesado,
pero después de mi visita a la Catedral de La Habana
ha llegado una lluvia bastante fuerte. Me ponía
la cuestión de por qué después de estos días calurosos,
después de este Santiago de Cuba donde hacía grande
calor... ¡lluvia! Podía ser un signo porque los
cielos cubanos lloran porque el Papa se va, porque
nos esta dejando... pero sería una hermenéutica
superficial. Cuando nosotros cantamos en la liturgia
en Adviento "Cielos lloved vuestra justicia",
aquella me parece la hermenéutica más profunda.
Nuestra lluvia de las últimas horas de permanencia
en Cuba puede significar un Adviento "Cielos
lloved vuestra Justicia, ábrete tierra has germinar
al Salvador", y yo quiero expresar mis votos
porque esta lluvia sea un signo bueno de un nuevo
Adviento de vuestra historia."
Mientras el avión del
Papa rodaba sobre la pista de partida, la lluvia
volvía a caer sobre La Habana.
EL
PAPA LLEGA A LA CIMA DE LA VISITA CON UN
LLAMADO A LA RECONCILIACIÓN
LA HABANA, 25 (ACI).-
Periodistas y asistentes a la Misa en la Plaza de
la Revolución, que marcó el momento culminante de
la visita del Papa Juan Pablo II a Cuba, se esforzaban
en encontrar un término, una frase que pudiera describir
lo que allí presenciaban. "Apoteosis es todavía
muy poco", reconocía un periodista mexicano-norteamericano
de la cadena CNN.
En efecto, el marco
no podía ser más espectacular. Contribuían al ambiente
el imponente escenario blanco en forma de "M"
con el monumental cuadro del Corazón de Jesús que
pendía de uno de los lados de la biblioteca Nacional,
opacando incluso las imágenes del "Che"
Guevara y del José Martí que habitualmente dominan
la Plaza. Contribuía también la ordenada y reverente
liturgia, el impresionante coro de 600 voces y la
orquesta de cámara cuyos violines, chelos y contrabajos
daban a la ceremonia un intensidad especial. Ayudaba
también el grato clima, fresco y suavemente ventoso
Pero sobre todo contribuía
un pueblo fiel que había hecho de la expresión pública
de su fe una explosión de libertad y de piedad,
como anticipando el poder evangelizador que Cuba
tiene a las puertas del Tercer Milenio. Explosión
que el mismo Papa Juan Pablo II alentó y elogió
cuando en una de las numerosas improvisaciones señalara:
"sois un auditorio muy activo", haciendo
referencia a los coros y aplausos que sellaban cada
una de las rotundas frases de su homilía.
Llamado del Papa
a La Reconciliación
Tras un saludo inicial
a todos los presentes, incluyendo a Fidel Castro,
el Papa inició sus comentarios con palabras claras:
"Los sistemas ideológicos y económicos que
se han ido sucediendo en los dos últimos siglos
con frecuencia han potenciado el enfrentamiento
ya que contenían en sus programas los gérmenes de
la oposición y la desunión. Esto condicionó profundamente
su concepción del hombre y sus relaciones con los
demás. Algunos de estos sistemas han pretendido
también reducir la religión a la esfera del ámbito
individual despojándola de todo influjo o relevancia
social. En este sentido cabe recordar que un estado
moderno no puede hacer del ateísmo o de la religión
uno de sus ordenamientos políticos".
Luego, interrumpido
por aplausos que duraron más de un minuto, el Papa
pidió claramente un espacio de libertad para la
Iglesia: "El estado, lejos de todo fanatismo
o extremo secularismo debe promover un sereno clima
social y una legislación adecuada que permita a
cada persona y a cada confesión religiosa vivir
libremente su fe, expresarla en los ámbitos de la
vida pública y contar con los medios y espacios
suficientes para aportar a la vida nacional sus
riquezas espirituales, morales y cívicas".
El Santo Padre criticó
con energía el sistema neoliberal a nivel internacional
"que hace a los ricos más ricos y a los pobres
más pobres", y luego hizo un enérgico llamado
a la reconciliación: "Queridos hermanos, la
Iglesia es Maestra de humanidad, por eso frente
a estos sistemas presenta la cultura del amor y
de la vida, devolviendo a la humanidad la esperanza
del poder transformador del amor vivido y la unidad
querida por Cristo por ello hay que recorrer un
camino de reconciliación, de diálogo y acogida fraterna
del prójimo en todo el mundo".
Luego, reaccionando
a los aplausos que duraron dos minutos, el Papa
improvisó: "En diversas ocasiones me he referido
a los temas sociales. Es preciso continuar hablando
de ello mientras en el mundo haya una injusticia
dondequiera que sea.... (aplausos) "pues de
lo contrario la Iglesia no sería fiel a la misión
confiada por Jesucristo, está en juego el hombre,
la persona concreta, aunque los tiempos y las circunstancias
cambien siempre hay quienes necesitan de la voz
de la Iglesia para que sean reconocidas sus angustias,
sus dolores y sus miserias" (aplausos). Los
que se encuentren en estas circunstancias pueden
estar seguros de que no quedarán defraudados pues
la Iglesia está con ellos y el Papa abraza con su
corazón y su palabra de aliento a todo aquel que
sufre la injusticia".
"No podemos detenernos
ante las dificultades ni incomprensiones",
continuó el Santo Padre. "Si la invitación
del Maestro a la justicia, al servicio y al amor
es acogida como Buena Nueva, entonces el corazón
se ensancha, se transforman los criterios y nace
la cultura del amor y de la vida, éste es el gran
cambio que la sociedad necesita y espera".
"Éste es el gran
cambio que la sociedad necesita y espera y sólo
podrá alcanzarse si primero se produce la conversión
de corazón de cada uno como condición de los necesarios
cambios en las estructuras de la sociedad".
La verdadera libertad
El Papa luego señaló
la importancia de la libertad, pero explicó que
"a veces esa libertad es de talante individualista
y al no tener en cuenta la libertad de los demás
encierra al hombre en su egoísmo. La conquista de
la libertad en la responsabilidad es una tarea imprescindible
para toda persona, para los cristianos la libertad
de los hijos de Dios no es solamente un don y una
tarea sino que alcanzarla supone un inapreciable
testimonio y un genuino aporte en el camino de la
liberación de todo ser humano".
"Esta liberación
no se reduce a los aspectos sociales y políticos
sino que encuentra su plenitud en el ejercicio de
la libertad de conciencia, base y fundamento de
los otros derechos humanos".
El público respondió
con un lema: "El Papa libre nos quiere a
todos libres", Juan Pablo II respondió:
"Sí, libres, con esa libertad que Cristo
nos ha dado"
Oración y deseo
"Estoy en medio
de ustedes como Mensajero de la Paz y la Esperanza,
por eso quiero repetir mi llamado a dejarse iluminar
por Jesucristo y aceptar sus enseñanzas y el esplendor
de su verdad para que todos puedan emprender el
camino de la unidad por medio del amor y la solidaridad
evitando la exclusión, el aislamiento y el enfrentamiento
que son contrarios a la voluntad de Dios Amor",
dijo el Santo Padre.
"Que el Espíritu
Santo ilumine con sus dones a quienes tienen diversas
responsabilidades sobre este pueblo que llevo en
el corazón y que la Virgen de la Caridad de El Cobre,
reina de Cuba obtenga para sus hijos los dones de
la paz, del progreso, de la felicidad".
Finalmente, reaccionando
con improvisaciones una vez más a los aplausos,
el Papa señaló, haciendo referencia el grato clima
ventoso: "Este viento de hoy es muy significativo
porque el viento simboliza al Espíritu Santo."
Un simbólico final
La conclusión de la
misa no podía ser más simbólica: el Santo Padre
bendijo la primera piedra del seminario que la Iglesia
en Cuba construirá próximamente. Una piedra que,
en palabras del Cardenal Jaime Lucas Ortega y Alamino
"es un símbolo de esperanza y de renovación
de la Iglesia para el futuro." Una vez más
el canto de "Virgen Mambisa" en
esta ocasión con el fondo de la impresionante orquesta-
se convirtió en el sello de un encuentro inolvidable
que parecía ser también respuesta anticipada al
llamado con el que el diácono concluyó la ceremonia:
"Proclamad el Evangelio con vuestras vidas
¡Podéis ir en Paz!
CASTRO
RECONOCE QUE PROCESO ES IRREVERSIBLE
LA HABANA, 25 (ACI).-
En un inesperado encuentro con cuatro congresistas
norteamericanos del Partido Demócrata el sábado
por la noche, Fidel Castro reconoció que el proceso
de libertades religiosas iniciado por el Papa Juan
Pablo II en Cuba no podrá ser revertido. "El
genio ya no podrá regresar a la botella", habría
dicho Castro.
Joe Moakley, demócrata
del estado de Massachusetts, afirmó a la prensa
internacional que Castro había aparecido inesperadamente
en una recepción ofrecida a los representantes por
el presidente del Parlamente, Ricardo Alarcón. "El
Presidente Castro indicó muy categóricamente que
las religiones iban a florecer en la isla de Cuba.
No había nada que pudiera hacer ni nadie deseara
hacer para hacer volver al genio a la botella",
señaló otro de los congresistas, el diputado Bill
Delahunt.
MONS.
MEURICE SE CONVIERTE EN EL "LEÓN DE ORIENTE"
PARA EXILIADOS
LA HABANA, 25 (ACI).-
El Arzobispo Pedro Meurice, de la oriental ciudad
de Santiago de Cuba, que ayer pronunciara un enérgico
mensaje crítico al sistema marxista, "se ha
convertido en el León de Oriente", según la
periodista Cynthia Corzo, redactora del Miami Herald.
Corzo, que ha cubierto
la reacción de los cubanos exiliados en Miami ante
la visita del Papa a su país natal, señaló que "los
santiagueros en el exilio escucharon emocionados
las rotundas críticas a la situación en la isla
hechas por el arzobispo Pedro Meurice y el Papa
Juan Pablo II, durante la multitudinaria misa en
esa ciudad que hará historia para la Iglesia y la
nación".
Según Corzo, los santiagueros
que se reunieron en grandes grupos para seguir con
emoción y lágrimas la presencia del Papa en su ciudad
natal, prorrumpieron en expresiones como "¡Ese
es mi Arzobispo!", "¡Esa es mi Iglesia!".
Sin embargo, el término que rápidamente se impuso
en el exilio cubano fue el acuñado por la profesora
María Cristina Herrera, directora del Centro de
Estudios Cubanos y una verdadera institución entre
los cubanos de la diáspora: "El León de Oriente".
"Bárbaro mi arzobispo",
gritó Herrera con los brazos en alto. "Estoy
preocupada. Pero esto es glorioso. Estoy tan orgullosa",
dijo la profesora, según el recuento de Corzo.
Monseñor Bryan Walsh,
que durante los años 60 ayudó a sacar a miles de
niños cubanos de la isla a través de la "Operación
Pedro Pan" y también presente en la reunión
encabezada por la profesora Herrera, también manifestó
su emoción. "Fue tremendo. Son las palabras
más fuertes que se han pronunciado por la Iglesia
en Cuba", puntualizó Walsh, a quien el gobierno
cubano canceló a última hora una visa para asistir
a la visita del Papa. "Nadie ha expresado tan
claramente la misión de la Iglesia".
A la par que los asistentes
a la misa en Cuba, los invitados de Herrera entonaron
el canto "Virgen Mambisa", en honor a
la Caridad del Cobre. También entonaron el himno
nacional cubano.
"TEOLOGÍA
DE LA LIBERACIÓN DISTANCIÓ ALGUNAS IGLESIAS DE CUBA"
LA HABANA, 25 (ACI).-
La Teología de la Liberación de vertiente Marxista
distanció a algunas comunidades católicas de América
Latina de la sufriente Iglesia en Cuba, señaló un
prestigiosa párroco de La Habana en una entrevista
con la enviada de ACI Digital.
"América Latina,
durante mucho tiempo ha estado un poco marginada
de la situación de la Iglesia de Cuba, especialmente
en algunos países, donde prevalecían otras tendencias
(teológicas) que presentaban a la sociedad de Cuba
como modelo para las sociedades de América Latina,
para resolver las injusticias y los problemas",
dijo durante la entrevista el P. Teodoro Cerril,
un carmelita español que se encuentra en La Habana
desde hace 40 años y que decidió permanecer en Cuba
a pesar de la Revolución.
El P. Cerril lamentó
que le fenómeno conocido como Teología Marxista
de la Liberación sucediera "durante largos
años".
"Ahora, por suerte,
la situación es diferente. Nos parece que los católicos
de América Latina está más solidarizado con la Iglesia
de Cuba y no con la ideología del proceso (política)"
El P. Cerril señaló
que la Iglesia en Cuba "es una Iglesia muy
pobre, de recursos muy limitados; por la situación
del país, la repercusión económica también afecta
a la Iglesia". "No viene tanta gente a
Misa. El catolicismo de Cuba es como el de América
Latina: mucha religiosidad y poco compromiso. El
pueblo cubano es sentimentalmente muy religioso;
pero le falta fortalecerse en la promoción humana
y en la formación de grupos laicales. La Iglesia
lo ha estado haciendo contra viento y marea durante
todo este tiempo, pero hay que continuar haciéndolo
mucho más".
"Esperamos que
la visita del Papa traiga un despertar de la Fe
en todo nuestro pueblo, que, durante 38 años, no
ha podido decirlo, porque se le ha obligado a vivir
escondiendo su fe, marginándolo, educando a sus
hijos al margen de la Fe. Pero desde hace 4 o 5
años, las cosas han cambiado un poco: ya las familias
van perdiendo el temor, el miedo". "Concretamente,
la visita del Papa significa una fuerza muy grande
para que la gente de Cuba pierda miedo, temores
y preocupaciones ante la práctica religiosa",
concluyó el Papa.
EL
PAPA SE ACERCA AL MUNDO DEL DOLOR... Y PIDE LA LIBERACIÓN
DE PRESOS
LA HABANA, 25 (ACI).-
En un encuentro cargado de recogimiento y emotividad,
el Papa Juan Pablo II cerró ayer sábado su penúltima
jornada con un encuentro con los enfermos del leprosorio
adyacente al Santuario de San Lázaro, uno de los
principales centros históricos de la fe católica
en Cuba. Desde allí envió un sentido pedido a favor
de la liberación de los presos de conciencia.
El Papa abrió su intervención
señalando que en su visita "no podía faltar
un encuentro con el dolor, porque Cristo está muy
cerca de todos los que sufren".
En un marco altamente
emotivo, ante los enfermos del leprosorio que
incluye a numerosos enfermos del SIDA-, congregados
con batas blancas en la nave del santuario, el Santo
Padre señaló que "en ustedes quiero saludar
también a los demás enfermos en Cuba", y luego
de reconocer los esfuerzos del sistema cubano por
proporcionar servicios de salud a toda la población,
destacó que "El dolor es un misterio muchas
veces inescrutable para la razón, forma parte del
misterio de la persona humana, misterio que sólo
se esclarece en Jesucristo". "Sólo desde
El podremos encontrar el sentido a todo lo humano",
agregó.
El momento más emotivo
de la homilía llegó cuando el Santo Padre señaló,
pausadamente que "El sufrimiento no es sólo
de carácter físico, como puede ser la enfermedad",
dijo. "Existe también el sufrimiento del alma,
como el que padecen los segregados, los perseguidos,
los encarcelados por diversos delitos o por razones
de conciencia, por ideas pacíficas aunque discordantes".
"Estos últimos
sufren el aislamiento y una pena por la que su conciencia
no los condena, mientras desean incorporarse a la
vida activa con espacios donde puedan expresar y
proponer sus opiniones con respeto y tolerancia".
El Papa se refirió
también a los sufrimientos de Cuba como nación,
señalando que "cuando sufre el alma de una
nación, ese dolor debe convocar a la solidaridad,
a la justicia a la construcción de la Civilización
de la Verdad y del Amor". Luego instó a los
fieles a promover esfuerzos para "la reinserción
social de la población penitenciaria" para
fortalecer "la convivencia pacífica del país".
El Santo Padre hizo una nueva referencia al tema
de la reconciliación, que desde la homilía de la
mañana ha pasado al centro de su mensaje.
Refiriéndose a la reinserción
de los presos de conciencia, explicó que éste sería
"un gesto de alta humanidad y una semilla de
reconciliación, un gesto que honrra a la autoridad
que la promueve y fortalece la harmonía social en
el país".
"A todos los presos
les mando mi cordial saludo, animándolos a no dejarse
vencer por el pesimismo", concluyó el Pontífice.
El sentimiento no podía
ser más intenso al finalizar el emotivo encuentro.
"Lo hemos esperado mucho, lo hemos esperado
desde le principio", dijo un anciano enfermo
de lepra. "Todos los días rezábamos, en el
rosario, en la Misa, desde su instalación, para
que viniera a Cuba", agregó. El saludo del
Papa a todos los enfermos, leprosos y sidosos, estuvo
marcado por escenas de gran emotividad que llegaron
incluso a conmover a fotógrafos y camarógrafos.
"FIESTA
APARTE" VIVEN LOS VISITANTES Y
EL PUEBLO
LA HABANA, 25 (ACI).-
Los miles de peregrinos laicos que han viajado a
Cuba para manifestar su solidaridad con el pueblo
Cubano viven una fiesta aparte que llena de emoción
a los Cubanos. Las delegaciones de México y Venezuela,
las más bulliciosas y numerosas, han causado especial
impresión entre los católicos locales.
Una importante muestra
de su entusiasmo se notó el viernes, durante la
visita del Papa a la Universidad de La Habana.
Varios miles de personas
esperaban afuera para verlo pasar. Los venezolanos
se hacía notar con un gran letrero que decía: "en
la vejez seguirá dando frutos y estará lozano y
frondoso. ¡Animo, Juan Pablo II!", junto a
una enorme bandera venezolana. Los mexicanos no
tenían cartel, pero improvisaban cantos nombrando
a su país. "Cuba católica siempre fiel",
"Ahí viene el Santo Padre cambiando corazones"
y "¡Que viva el Papa, que viva la paz, que
viva la Virgen de la Caridad!", eran las letras
de algunas de las canciones que entonaba el pueblo,
contagiado por las delegaciones visitantes y animado
sobre todo por los padres Escolapios de San Vicente
de Paul. Distintas oraciones católicas como el Padre
Nuestro, el Ave María y la Salve, jaculatorias y
vivas a la Virgen, se intercalaban con los cánticos.
La manifestación se
llevó a cabo en un orden perfecto, que sólo se alteró
cuando apareció el Papamovil. "Es la primera
vez que voy a una marcha sin estar obligado",
declaró un joven que se negó a dar su nombre. A
pesar de la dificultad o imposibilidad para algunos
de ver al Papa, los cubanos, sin protestar demasiado,
cedieron los mejores lugares a las cámaras de TV:
"no importa tanto ver al Papa, sino que el
Papa nos vea a nosotros, y que todo el mundo vea
lo que está pasando en Cuba", afirmó otro joven,
con gran convicción. "Esto que está pasando
en Cuba es histórico", decían otros.
El Papa pasó fugazmente,
provocando las exclamaciones más vivas, entre las
cuales no faltó un tímido "viva Cuba libre
de tiranos!"
EL
PAPA NOMBRA UN NUEVO OBISPO PARA CUBA
LA HABANA, 25 (ACI).-
En pleno viaje y manifestando sus esperanzas en
el crecimiento de la Iglesia en el país, el Santo
Padre anunció la creación de una nueva diócesis
y el nombramiento de su respectivo obispo.
La diócesis nueva es
la de Guantánamo, y el nuevo obispo de la misma
es Mons. Carlos Jesús Patricio Baladrón Valdés,
hasta ayer uno de los dos obispo auxiliares de La
Habana.
ESPACIOS
PARA LA RECONCILIACIÓN PIDE EL PAPA EN
SANTIAGO
María, Madre
de la Reconciliación
LA HABANA, 24 (ACI).-
En la Eucaristía que celebró en la Plaza Antonio
Maceo de Santiago y que dedicó a la Virgen de la
Caridad del Cobre, Patrona de Cuba, el Santo Padre
recordó la misión de la Iglesia de llevar la reconciliación
al hombre, y proclamó a María como "MAdre de
la Reconciliación" de todos los Cubanos.
En la que para muchos
fue la homilía más enérgica del Pontífice en la
Isla, el Papa repasó la historia cubana y recordó
el ejemplo de ilustres católicos que hace cien años,
a los pies de la Virgen Mambisa independizaron Cuba
"por las vías de la libertad y la justicia".
"La historia enseña que sin fe desaparece la
virtud, los valores morales se oscurecen, no resplandece
la verdad, la vida pierde su sentido hacia el bien
y aún el servicio a la nación puede dejar de ser
alentado por las motivaciones más profundas",
dijo.
"Dichosa la Nación
cuyo Dios es el Señor", afirmó y precisó que
"todo lo que la Iglesia reclama para sí lo
pone al servicio del hombre y de la sociedad. En
efecto Cristo le encargó llevar su mensaje a todos
los pueblos para lo cual necesita un espacio de
libertad y los medios suficientes. Defendiendo su
propia libertad la Iglesia defiende la de cada persona,
la de las familias, la de las diversas organizaciones
sociales que tienen derecho a una ámbito propio
de autonomía y soberanía".
Tras saludar al Primer
Vicepresidente del Consejo de Estado y de Ministros,
Raúl Castro, el Papa precisó que "La Iglesia,
inmersa en la sociedad no busca ninguna forma de
poder político para desarrollar su misión sino que
quiere ejercerla en el culto del bien común para
hacerse presente en las estructuras sociales mirando
en primer lugar a la persona humana y a la comunidad
en la que vive, sabiendo que su primer camino es
el hombre concreto en medio de sus necesidades y
aspiraciones".
"La Iglesia nos
llama a todos a encarnar la fe en la propia vida
como el mejor camino para el desarrollo integral
del ser humano creado a imagen y semejanza de Dios
y para alcanzar la verdadera libertad que incluye
el reconocimiento de los derechos humanos y la justicia
social".
"A este respecto
agregó- los laicos católicos salvaguardando
su propia identidad para poder ser sal y fermento
en medio de la sociedad, tienen el deber y el derecho
de participar en el debate público de igualdad de
oportunidades, en actitud de diálogo y reconciliación".
Asimismo señaló que
como "la Virgen María, la Iglesia es también
Madre y Maestra en el seguimiento de Cristo, Jesús",
por ello "las obras de evangelización que van
teniendo lugar en diversos ambientes como, por ejemplo,
las misiones en valles y pueblos sin iglesias deben
ser cuidados y fomentados para que puedan desarrollarse".
"En este sentido,
el cristiano y las comunidades cristianas viven
profundamente insertados en la vida de sus pueblos
respectivos y son signo del Evangelio incluso con
la fidelidad a su patria, a su pueblo, a la cultura
nacional, pero siempre con la libertad que Cristo
ha traído. La Iglesia está llamada a dar su testimonio
de Cristo asumiendo posiciones valientes y proféticas
ante la corrupción del poder político o económico,
no buscando la gloria o los bienes materiales, usando
sus bienes para el servicio de los más pobres e
imitando la sencillez de la vida de Cristo",
expresó.
El Pontífice abogó
por una real libertad de expresión para todos al
señalar que "el bien de una nación debe ser
fomentado y procurado por los propios ciudadanos
a través de medios pacíficos y graduales, de este
modo cada persona gozando de libertad de expresión,
capacidad de iniciativa y de propuesta en el seno
de la sociedad civil y con la adecuada libertad
de asociación podrá colaborar eficazmente en la
búsqueda del bien común".
María, Madre
de la Reconciliación
Asimismo, se refirió
a los cubanos que, aún en otros países, son devotos
de la Virgen de la Caridad. "Junto con todos
sus hermanos que viven en esta hermosa tierra los
pongo bajo su maternal protección pidiéndole a Ella,
Madre Amorosa de todos, que reúna a sus hijos por
medio de la reconciliación y la fraternidad".
Antes de coronarla
como Reina de Cuba, el Papa pidió a los presentes
unirse con él en una hermosa oración en la que pidió
a la Virgen que acreciente la fe, avive la esperanza,
aumente y fortalezca el amor en todos.
"Sé, Madre de
los fieles y de los pastores de la Iglesia, Modelo
y Estrella de la nueva evangelización, Madre de
la Reconciliación, reúne a tu pueblo disperso por
el mundo, haz de la nación humana un hogar de hermanos
y hermanas para que este pueblo abra de par en par
las puertas de su mente y su corazón a Jesucristo,
único Salvador y Redentor que vive y reina con el
Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los
siglos", concluyó.
MARXISMO
EMPOBRECIÓ A LA IGLESIA, AFIRMA ARZOBISPO
DE SANTIAGO
LA HABANA, 24 (ACI).-
En el discurso de bienvenida que dirigió al Pontífice,
el Arzobispo de Santiago aseguró que el marxismo
y el leninismo empobrecieron de medios y agentes
de pastoral a la Iglesia pero no de espíritu.
En su valiente discurso
pronunciado ante el Vicepresidente Raúl Castro-,
Mons. Pedro Meurice recordó la época gloriosa del
Padre Varela "pero también los años oscuros
en el que por el desgobierno del Patronato, la Iglesia
fue diezmada y así atravesó el siglo tratando de
recuperarse hasta la década del 50 cuando llegó
a su plenitud. Luego con el marxismo y el leninismo
volvió a ser empobrecida de medios y agentes de
pastoral pero no de emociones de espíritu como fue
el Encuentro Eclesial Cubano".
El Arzobispo aseguró
que algunos cubanos han confundido "la patria
con un partido, la nación con el proceso histórico
que hemos vivido en las últimas décadas y la cultura
como una ideología". Criticó además a otros
cubanos que "al rechazar todo de una vez sin
discernir se sienten desarraigados, rechazan lo
de Cuba y sobrevaloran lo extranjero".
Este, agregó, es un
pueblo "noble y que también sufre, un pueblo
que tiene la riqueza de la alegría y la pobreza
material que lo agobia hasta casi no dejarlo ver
más allá de la subsistencia" que "padece
una cultura del egoísmo por la crisis económica
y moral, necesita aprender a desmitificar los falsos
mesianismos".
"Este es un pueblo
que ha luchado largos siglos por la justicia social
y ahora se encuentra al final de una de esas etapas
buscando otra vez cómo superar las desigualdades
y la falta de participación" expresó y denunció
a pesar de su "una entrañable vocación a la
solidaridad", ha visto "desarticulados
los espacios de participación en la sociedad civil".
"Esta Iglesia
está en una etapa de crecimiento y de sufrida credibilidad
que brota de la cruz vivida y compartida, aunque
algunos quizá puedan confundir este despertar religioso
con un culto pietista o con una falsa paz interior
que escapa del compromiso", señaló.
Tras referirse a la
Virgen como "la esperanza de todos los cubanos"
pidió al Santo Padre que ofrezca al Señor y a María
todas las luchas y azares del pueblo cubano, para
que "todas las generaciones de cubanos podamos
continuar dirigiéndonos a Ella pero con mayor audacia
apostólica y serenidad de espíritu con las bellas
estrofas de su himno: y tu nombre será nuestro escudo,
nuestro amparo tu gracia será".