Noticias
del 24-1-98
DESDE
POLONIA, UN CUBANO LLEGÓ PARA ACOMPAÑAR
AL PAPA
SANTA CLARA, 24 (ACI)
.- La visita del Santo Padre a Cuba ha sido ocasión
para que más de un cubano residente en el exterior
vuelva luego de muchos años a su tierra natal. Uno
de estos casos es el de Heberto Mallea, un cubano
que 10 hace años dejó la Isla para comenzar una
nueva vida en Polonia y que hoy, como muchos otros,
regresa para ser testigo de la primera visita del
Papa Juan Pablo II a Cuba.
Portando una gran bandera
polaca como homenaje al Santo Padre, Herberto ha
prometido seguir al Pontífice en todas las Misas
que celebre en la Isla acompañado por su amigo polaco
Andrei Shemienk, de 29 años, quien explicó que poder
ver al Santo Padre por primera vez "será lo
más grande de mi primer viaje a Cuba" ya que
no pudo verlo cuando éste visitó Polonia.
"Vine en primer
lugar porque soy católico y en segundo lugar porque
esta visita marca algo muy importante en la historia
de Cuba", expresó con gran alegría el cubano
de 36 años al que los santaclareños llaman "yuma"
(americano) por su larga cabellera rubia.
"Lo más importante
es que el pueblo vaya a la Iglesia", señaló
Mallea, que antes de continuar ondeando su bandera
junto con su amigo agregó que "ojalá
que la Iglesia sienta más libertad" para ejercer
su obra después de la visita.
FLOTILLA
DE EXILIADOS REZA POR CUBA A DOCE MILLAS
DE LA HABANA
WASHINGTON, 24 (ACI)
.- Con motivo de la visita pastoral del Papa Juan
Pablo II a Cuba, est madrugada una flotilla compuesta
por un grupo de 10 a 15 embarcaciones de exiliados
cubanos del movimiento pacifista Movimiento Democracia
zarpó de Miami para rezar a una distancia de 12
millas de las costas de la Isla por su tierra natal
y por los que dejaron allá.
"Esta flotilla
no es una jornada de protesta. Es una demostración
pacífica para hacer nuestras oraciones a 12 millas
frente a las costas cubanas, y así pedir por la
liberación de Cuba y por la excarcelación de los
presos políticos'', expresó Ramón Saúl Sánchez,
director del grupo.
Según Sánchez, la flotilla
que zarpó hace unas horas de Cayo Maratón, tenía
planeado estar esta la mañana en aguas internacionales,
a 12 millas de las costas cubanas, frente a La Habana.
SEAN
FUERTES Y VALIENTES, PIDE EL PAPA EN
MENSAJE A LOS JÓVENES
VATICANO, 24 (ACI).-
Un llamado a enfrentar valientemente los desafíos
del mundo de hoy y -en el caso de los creyentes-
fortalecer la fe de la nación, es en resumen, el
mensaje escrito que el Santo Padre entregó a los
jóvenes de Cuba al finalizar la Misa celebrada ayer
en la Plaza Ignacio Agramonte de Camagüey.
El texto, que será
repartido a lo largo de todo el país, es una exhortación
del Papa dirigida los creyentes y no creyentes para
que -como jóvenes- "afronten con fortaleza
y templanza, con justicia y prudencia, los grandes
desafíos del momento presente; vuelvan a las raíces
cubanas y cristianas, y hagan cuanto esté en sus
manos para construir un futuro cada vez más digno
y más libre! No olviden que la responsabilidad forma
parte de la libertad".
"Los ojos de Jesús,
llenos de ternura, se fijan también hoy en el rostro
de la juventud cubana. Y yo, en su nombre, los abrazo,
reconociendo en ustedes la esperanza viva de la
Iglesia y de la Patria cubana", expresa.
"El mejor legado
-agrega el texto- que se puede hacer a las generaciones
futuras es la transmisión de los valores superiores
del espíritu (...) favoreciendo una educación ética
y cívica que ayude a asumir nuevos valores, a reconstruir
el propio carácter y el alma social".
Además el Santo Padre
precisa que conoce bien "los valores de los
jóvenes cubanos, sinceros en sus relaciones, auténticos
en sus proyectos, hospitalarios con todos y amantes
de la libertad. Sé que, como hijos de la exuberante
tierra caribeña, sobresalen por su capacidad artística
y creativa; por su espíritu alegre y emprendedor,
dispuestos a acometer siempre grandes y nobles empresas
para la prosperidad del país; por la sana pasión
que ponen en las cosas que les interesan y la facilidad
para superar las contrariedades y limitaciones".
En una de las partes
dirigidas a los creyentes y no creyentes, el Pontífice
precisa la situación de necesidad en que viven los
cubanos y les pide no sucumbir ante la adversidad.
"¿Qué puedo decirles
yo a ustedes, jóvenes cubanos, que viven en condiciones
materiales con frecuencia difíciles, en ocasiones
frustrados en sus propios y legítimos proyectos
y, por ello, a veces privados incluso de algún modo
de la misma esperanza? No caigan en la tentación
de las diversas formas de fuga del mundo y de la
sociedad; para no sucumbir ante la ausencia de ilusión,
que conduce a la autodestrucción de la propia personalidad
mediante el alcoholismo, la droga los abusos sexuales
y la prostitución, la búsqueda continua de nuevas
sensaciones y el refugio en sectas, cultos espiritualistas
alienantes o grupos totalmente extraños a la cultura
y a la tradición de su Patria".
Luego, dirigiéndose
a la juventud católica, señala que ha podido "comprobar
y admirar con emoción la fidelidad de muchos de
ustedes a la fe recibida de los mayores, tantas
veces transmitida en el regazo de las madres y abuelas
durante estas últimas décadas en las que la voz
de la Iglesia parecía sofocada. Sin embargo, la
sombra de la escalofriante crisis actual de valores
que sacude al mundo amenaza también a la juventud
de esta luminosa isla. Se extiende una perniciosa
crisis de identidad. Mientras se tiene la tentación
de rendirse a los ídolos de la sociedad de consumo,
fascinados por su brillo fugaz".
"Me detengo ahora
en un asunto vital para el futuro. La Iglesia en
su nación tiene la voluntad de estar al servicio
no sólo de los católicos, sino de todos los cubanos.
Para poder servir mejor, tiene la necesidad urgente
de sacerdotes salidos de entre los hijos de este
pueblo; tiene también necesidad de hombres y mujeres
que, consagrando sus propias vidas a Cristo, se
dediquen generosamente al servicio de la caridad".
"Queridos jóvenes,
la Iglesia confía en ustedes y cuenta con ustedes.
Ayúdense los unos a los otros a fortalecer su fe
y a ser los apóstoles del año 2000", concluye.
"NO HAY
PATRIA SIN VIRTUD, NI VIRTUD CON IMPIEDAD"
LA HABANA, 24 (ACI).-
En un fundamental discurso en el que el Santo Padre
releyó radicalmente la cultura cubana desde la figura
ejemplar y profundamente católica de Félix Varela,
el Papa hizo un llamado a las figuras de la cultura
local a abrirse al diálogo con la Iglesia.
Al caer la tarde, el
Papa fue recibido inesperadamente por Fidel Castro
en el Aula Magna de la Universidad de la Habana,
mientras el coro "Exaudi" y la Orquesta
de Cámara "Numadi" -de gran calidad artística-
entonaba un "Hosanna In Excelsis"
de composición cubana.
El Papa se detuvo primero
a rezar en la tumba del P. Felix Varela -que se
encuentra en el Aula Magna del centro universitario-,
para luego dirigirse al estrado principal, donde
fue saludado por un largo aplauso de parte de las
principales figuras intelectuales.
El Cardenal Arzobispo
de la Habana Jaime Ortega y Alamino dio la bienvenida
al Papa señalando que "su presencia en este
centro tiene un motivo particular", que es
el hecho que "en esta aula magna se guardan
con reverencia los restos mortales del Siervo de
Dios, Padre Felix Varela", a quien señaló como
la figura que demuestra que "cultura cubana
y fe cristiana no brotaron como dos realidades distantes
y antagónicas, sino bien articuladas entre sí".
El rector de la Universidad,
Juan Vela Valdes, dio luego la bienvenida oficial,
con un extenso discurso en el que demostró el grado
de sometimiento de la producción intelectual al
servicio del estado al hacer una defensa no sólo
del programa educativo marxista, sino de la salud
y la organización política del gobierno.
El Papa abrió su conferencia
elogiando el sentido del P. Félix Varela, el pensador
católico y patriota cubano en torno a quien hizo
girar la esencia de su discurso. "La cultura
es aquella forma peculiar con la que los hombres
expresan y desarrollan sus relaciones con la creación,
entre ellos mismos y con Dios, formando el conjunto
de valores que caracterizan a un pueblo y los rasgos
que los definen", dijo el Papa, contradiciendo
así implícitamente al rector de la Universidad que
había descrito la cultura como "el diálogo
de un pueblo consigo mismo y con su entorno".
"Así entendida,
la cultura tiene una importancia fundamental para
la vida de las naciones y para el cultivo de los
valores humanos más auténticos", agregó el
Papa y señaló que "la Iglesia, que acompaña
al hombre en su camino, que se abre a la vida social,
que busca espacios para su acción evangelizadora,
se acerca con su palabra y su acción a la cultura".
"La Iglesia Católica no se identifica con ninguna
cultura particular, sino que se acerca a todas ellas
con espíritu abierto. Ella, al proponer con respeto
a su propia visión del hombre y de los valores,
contribuye a la creciente humanización de la sociedad".
El Papa, entrando en
polémica con la concepción cultural horizontalista,
señaló que "toda cultura tiene un núcleo íntimo
de convicciones religiosas y de valores morales,
que constituye como su alma. Es ahí donde Cristo
quiere llegar con la fuerza transformadora de su
Gracia", dijo el Papa.
"Cuba, Cuba por
su historia y situación geográfica tiene una cultura
propia en cuya formación ha habido influencias diversas",
dijo el Papa en la parte de su discurso que comenzó
a gravitar en torno a la identidad cultural católica
de Cuba forjada por la figura de Félix Varela. Varela
se convirtió en el parámetro que utilizó el Santo
Padre para desarrollar su propuesta cultural para
la Isla.
EL Papa se refirió
a Varela como "Hijo preclaro de esta tierra",
"piedra fundacional de la nacionalidad cubana",
"la mejor síntesis entre fe cristiana y cultura
cubana", "maestro de generaciones de cubanos"
que "enseñó que para asumir responsablemente
la existencia lo primero que se debe aprende es
el difícil arte de pensar correctamente y con cabeza
propia"
El Papa incursionó
en un tema políticamente sensible al señalar que
para Varela "la democracia como el proyecto
político más armónico con la naturaleza humana,
resaltando las exigencia que de ella se deriva".
Y luego señaló que
"su patria sigue necesitando de la luz sin
ocaso que es Cristo. Cristo es la vía, la guía del
hombre a la plenitud de sus dimensiones, el camino
que conduce a una sociedad más justa, mas libre,
mas humana y mas solidaria. El amor a Cristo y a
Cuba que ilumino la vida del P. Varela está en la
raíz más honda de la cultura humana".
El Santo Padre hizo
luego un enérgico llamado a los hombres de la cultura
a "lograr la síntesis con la que todos los
cubanos puedan identificarse, a buscar el modo de
consolidar una identidad cubana armónica que pueda
integrar en su seno sus múltiples tradiciones nacionales".
"La cultura cubana, si está abierta a la verdad,
alcanzará su identidad nacional y la hará crecer
en humanidad".
"La Iglesia y
las instituciones culturales de la nación deben
encontrarse en el diálogo y cooperar al desarrollo
de la cultura cubana, ambas tiene un camino y una
fidelidad común: servir al hombre, cultivar todas
las dimensiones de su espíritu y fecundar desde
dentro todas su relaciones humanas y sociales",
dijo el Papa, y señaló que "las iniciativas
que ya existen en este sentido deben encontrar el
apoyo y ña continuidad en una pastoral para la cultura,
en diálogo permanente con personas e instituciones
del ámbito intelectual".
Finalmente, el Santo
Padre dejó su sello inconfundible con un desafío:
"me permito poner de nuevo en las manos de
la juventud cubana, aquel legado siempre necesario
y siempre actual del padre de la cultura cubana,
aquella misión que el Padre Varela encomendó a sus
discípulos": "no hay patria sin virtud,
ni virtud con impiedad", concluyó.
SEAN
FUERTES Y VALIENTES, PIDE EL PAPA EN
MENSAJE A LOS JÓVENES
VATICANO, 24 (ACI).-
Un llamado a enfrentar valientemente los desafíos
del mundo de hoy y -en el caso de los creyentes-
fortalecer la fe de la nación, es en resumen, el
mensaje escrito que el Santo Padre entregó a los
jóvenes de Cuba al finalizar la Misa celebrada ayer
en la Plaza Ignacio Agramonte de Camagüey.
El texto, que será
repartido a lo largo de todo el país, es una exhortación
del Papa dirigida los creyentes y no creyentes para
que -como jóvenes- "afronten con fortaleza
y templanza, con justicia y prudencia, los grandes
desafíos del momento presente; vuelvan a las raíces
cubanas y cristianas, y hagan cuanto esté en sus
manos para construir un futuro cada vez más digno
y más libre! No olviden que la responsabilidad forma
parte de la libertad".
"Los ojos de Jesús,
llenos de ternura, se fijan también hoy en el rostro
de la juventud cubana. Y yo, en su nombre, los abrazo,
reconociendo en ustedes la esperanza viva de la
Iglesia y de la Patria cubana", expresa.
"El mejor legado
-agrega el texto- que se puede hacer a las generaciones
futuras es la transmisión de los valores superiores
del espíritu (...) favoreciendo una educación ética
y cívica que ayude a asumir nuevos valores, a reconstruir
el propio carácter y el alma social".
Además el Santo Padre
precisa que conoce bien "los valores de los
jóvenes cubanos, sinceros en sus relaciones, auténticos
en sus proyectos, hospitalarios con todos y amantes
de la libertad. Sé que, como hijos de la exuberante
tierra caribeña, sobresalen por su capacidad artística
y creativa; por su espíritu alegre y emprendedor,
dispuestos a acometer siempre grandes y nobles empresas
para la prosperidad del país; por la sana pasión
que ponen en las cosas que les interesan y la facilidad
para superar las contrariedades y limitaciones".
En una de las partes
dirigidas a los creyentes y no creyentes, el Pontífice
precisa la situación de necesidad en que viven los
cubanos y les pide no sucumbir ante la adversidad.
"¿Qué puedo decirles
yo a ustedes, jóvenes cubanos, que viven en condiciones
materiales con frecuencia difíciles, en ocasiones
frustrados en sus propios y legítimos proyectos
y, por ello, a veces privados incluso de algún modo
de la misma esperanza? No caigan en la tentación
de las diversas formas de fuga del mundo y de la
sociedad; para no sucumbir ante la ausencia de ilusión,
que conduce a la autodestrucción de la propia personalidad
mediante el alcoholismo, la droga los abusos sexuales
y la prostitución, la búsqueda continua de nuevas
sensaciones y el refugio en sectas, cultos espiritualistas
alienantes o grupos totalmente extraños a la cultura
y a la tradición de su Patria".
Luego, dirigiéndose
a la juventud católica, señala que ha podido "comprobar
y admirar con emoción la fidelidad de muchos de
ustedes a la fe recibida de los mayores, tantas
veces transmitida en el regazo de las madres y abuelas
durante estas últimas décadas en las que la voz
de la Iglesia parecía sofocada. Sin embargo, la
sombra de la escalofriante crisis actual de valores
que sacude al mundo amenaza también a la juventud
de esta luminosa isla. Se extiende una perniciosa
crisis de identidad. Mientras se tiene la tentación
de rendirse a los ídolos de la sociedad de consumo,
fascinados por su brillo fugaz".
"Me detengo ahora
en un asunto vital para el futuro. La Iglesia en
su nación tiene la voluntad de estar al servicio
no sólo de los católicos, sino de todos los cubanos.
Para poder servir mejor, tiene la necesidad urgente
de sacerdotes salidos de entre los hijos de este
pueblo; tiene también necesidad de hombres y mujeres
que, consagrando sus propias vidas a Cristo, se
dediquen generosamente al servicio de la caridad".
"Queridos jóvenes,
la Iglesia confía en ustedes y cuenta con ustedes.
Ayúdense los unos a los otros a fortalecer su fe
y a ser los apóstoles del año 2000", concluye.
UNA
MIRADA A EL COBRE, CENTRO DE LA FE CUBANA
LA HABANA, 24 (ACI)
.- Hoy el Papa Juan Pablo II coronará a la Virgen
de la Caridad del Cobre como Patrona de Cuba, durante
la misa que oficiará en la Plaza de la Revolución
Antonio Maceo, de Santiago, segunda ciudad del país.
Al pie de la Sierra
Maestra, a 30 kilómetros de Santiago, el pequeño
santuario de la localidad de El Cobre reúne una
galería de objetos que agradecen, comprometen o
dejan constancia ante la Virgen de la Caridad.
Banderas insurgentes,
insignias militares, retablos, muletas y otros objetos
testifican el culto de los cubanos a la Virgen de
la Caridad del Cobre como imagen milagrosa, mezcla
de fe católica y tradición africana, y signo de
unión nacional.
Fuera del santuario,
decenas de jóvenes lugareños ofrecen a los visitantes,
a cambio de algunas monedas, piedrecillas con rastros
de cobre que, según la tradición, acompañan al viajero
con la fuerza, la suerte y la buenaventura que irradia
la imagen.
Esta historia empezó
una tarde de agosto de 1544, cuando el español Hernando
Núñez Lobo, con las manos desgarradas, descubrió
lo que sería la primera mina de cobre a cielo abierto
en América.
El lugar se llamó Minas
de Santiago del Prado y después El Cobre. Al empezar
el siglo XVII, enviados de la Corona española ya
explotaban el yacimiento, que surtía a la incipiente
industria militar radicada en La Habana.
Una mañana de 1608
la comarca supo que los hermanos Juan y Rodrigo
de Hoyos y Juan Moreno, vecinos del lugar, habían
encontrado en la bahía de Nipe (noreste de Cuba)
una figurilla que flotaba sobre una tabla con la
inscripción "Yo soy la Virgen de la Caridad".
FIRMAS
DE E.U. DONARON DINERO PARA VISITA PAPAL
WASHINGTON, 24 (ACI)
.- Compañías norteamericanas donaron un promedio
de 100 mil dólares en fondos, productos y servicios
para ayudar a subvencionar la histórica visita a
Cuba del Papa Juan Pablo II.
Funcionarios del Consejo
Económico y de Comercio de Estados Unidos y Cuba,
explicaron que parte de las donaciones en efectivo
fueron utilizadas para fletar dos jets corporativos
que transportan a los cardenales, arzobispos y obispos
desde La Habana a cada una de las tres capitales
provinciales donde Juan Pablo II oficiará una misa.
Dentro de las seis
empresas que contribuyeron en el pago de los aviones
figuran Niagara Hobby and Craft Mart, de
Nueva York, la empresa más grande de pasatiempos
y artesanías de Estados Unidos, y el gigante de
alimentos, con sede en Illinois, Archer Daniels
Midlands (ADM).
El Presidente de la
Junta Directiva de ADM, Dwayne Andreas, se encuentra
entre los líderes empresariales norteamericanos
que apoyan una ofensiva congresional para eliminar
las secciones del embargo de Estados Unidos a Cuba
que regulan la venta de medicinas y alimentos a
ese país.
AUMENTAN
LAS CONVERSIONES EN CUBA
LA HABANA, 24 (ACI).-
La Iglesia en Cuba experimenta un auspicioso incremento
en el número de conversiones en la isla, donde cada
vez más adultos se acercan a las parroquias para
recibir el bautismo o para recuperar su vida de
fe a través una catequesis cristiana.
``Si no hubiera vuelto
a la Iglesia hubiera envejecido amargado y lleno
de remordimientos", dice José María Contreras,
un ex-revolucionario de 61 años que en los años
de la revolución decidió proclamarse ateo, pero
que desde que se bautizó hace unos meses asiste
con constancia a la iglesia de San Agustín.
Un portavoz de la Arquidiócesis
de La Habana informó recientemente que los bautismos
se han triplicado desde 1992 y que la asistencia
a la iglesia se ha duplicado en ese mismo período.
La Iglesia Católica cubana ha informado que todos
los meses se bautizan 1,600 adultos entre los 17
y los 25 años, aunque esta contabilización no considera
a los cubanos mayores que como Contreras regresan
o se integran por primera vez al seno de la Iglesia.
La misma fuente señaló
que a diferencia de los 700 bautismos que se impartieron
en La Habana en 1979, se ha registrado 18 años después
la sorprendente cifra de 32,725 bautizos en la capital.
A nivel nacional las estadísticas muestran un registro
de bautizos de 27,410 personas, entre niños y adultos,
en 1986; y de 70,081 en 1995.
Los catequistas señalan
que este incremento de las conversiones es más sorprendente
si se considera que los católicos tienen una serie
de obstáculos y problemas en el país. "Aquí,
la vida no es fácil para los católicos, pese a ciertos
cambios recientes. Uno está haciendo un sacrificio,
especialmente si es miembro del partido, lo que
es posible según los nuevos estatutos'', dice uno
de los bautizados que han recuperado su compromiso
cristiano.
Un agente evangelizador
de la capital señala que muchos de los bautizados
que se han acercado a la Iglesia son antiguos militantes
revolucionarios que, frustrados por la corrupción
y la injusticia del régimen comunista, terminan
siendo igualmente radicales al abrazar el ideal
cristiano. ``Usted sabe, un viejo revolucionario
está acostumbrado a hacer sacrificios, especialmente
cuando la causa es pura y no está mancillada por
la corrupción, las mentiras, las palabras huecas'',
afirma uno de los revolucionarios convertidos.
Nelia Sánchez, una
joven madre de 24 años, que fue bautizada hace sólo
cuatro meses dice que su acercamiento a la Iglesia
tuvo una motivación inicial que no fue enteramente
religiosa y desinteresada. "Acercarme a la
Iglesia me dio acceso a las entregas de alimentos
de Cáritas", admite, "pero después me
di cuenta que estaba buscando esperanza desesperadamente,
porque nadie me daba esperanzas para el futuro''.
``Caritas visitó nuestro
edificio de apartamentos. Realmente me conmovió
el espíritu de caridad. Me di cuenta de que esta
Iglesia es internacional y que otros católicos de
Estados Unidos y Europa están dispuestos a ayudarnos'',
expresa la negra madre solterasantiaguera, costurera
y madre de tres niñas.
``El estado no estaba
alimentando a mis hijos'', dice con amargura. ``Estaba
recibiendo otros 50 pesos por ellos. Pero, para
poder alimentarlos a todos tenía que robar en mi
centro de trabajo. Cuando uno roba de esa forma,
del estado, no le parece que está robando a nadie''.
``¿Qué puede uno esperar
del socialismo? Sí, seguro, nuestros líderes hicieron
muchos cambios. Hay muchos derechos básicos como
la asistencia médica gratuita. Pero ahora, ¿qué
puede hacer por mí el socialismo?'' reclama Sánchez,
quien además gana 34 pesos mensuales y vive en una
casa de apartamentos que comparte con otras tres
madres solteras. "La única forma de conseguir
dólares es haciendo cosas ilegales -dice Nelia Sánchez-,
es por eso que hay una crisis aquí, y es por eso
que algunos se atreven a decir que Fidel ha fracasado''.
SANTO
PADRE HABRÍA PRESENTADO A CASTRO LAS NECESIDADES
DE LA IGLESIA
LA HABANA, 23 (ACI).-
Ninguna fuente oficial, ni de la Santa Sede, ni
de las autoridades cubanas, han dado a conocer el
contenido de la conversación de aproximadamente
50 minutos de duración entre el Santo Padre y Fidel
Castro ayer en el Palacio de la Revolución.
Sin embargo, el periodista
Julio Algañaraz, un veterano profesional argentino
que cubre para la agencia italiana ANSA, el diario
argentino "Clarín" y otros influyentes
medios españoles, señala que "el tema central
del diálogo fue la situación de la Iglesia en Cuba".
Algañaraz, cuyas simpatías
por el socialismo le han granjeado amistades entre
funcionarios diplomáticos cubanos, revelo que "fuentes
confiables" le han asegurado que el Papa volvió
a expresar su posición crítica ante el embargo impuesto
por los Estados Unidos, para luego pasar a describir
las necesidades de la Iglesia en Cuba que no pueden
ser satisfechas por la acción obstructiva del gobierno.
Según Algañaraz, "el Papa explicó a Fidel que
para realizar su misión espiritual, la Iglesia necesita
contar con instrumentos y espacios de los cuales
hoy carece, pese a los avances logrados en los últimos
tiempos".
La Iglesia, según habría
señalado el Papa, desea recuperar el derecho a impartir
educación católica por medio de escuelas propias.
La Iglesia quiere también tener acceso a los medios
de comunicación, que son todos estatales, y desea
poder expresarse con medios propios, especialmente
medios masivos, pues el gobierno ya ha permitido
aunque no oficialmente- la publicación de
revistas y boletines.
Además, según Algañaraz,
"la Iglesia también quiere hacer ingresar sacerdotes
y religiosas a Cuba donde, tras las expulsiones
de los años 60 y los prolongados conflictos con
el régimen comunista, han quedado sólo 280 sacerdotes
para las 688 iglesias. Muchos de esos sacerdotes
son viejos y su número es notoriamente insuficiente
para atender a los católicos, que son el 44% de
los once millones de habitantes de la Isla".
VISITA DEL PAPA PODRÍA VENIR
ACOMPAÑADA DE LA LIBERACIÓN DE PRESOS POLÍTICOS
LA HABANA, 23 (ACI).-
Fuentes del gobierno cubano confirmaron hoy que
"acogerán con atención" el pedido del
Santo Padre de liberar a presos políticos.
Ayer, mientras el Papa
Juan Pablo II conversaba con Fidel Castro, el Cardenal
Secretario de Estado Angelo Sodano se encontraba
con otras autoridades para expresar su preocupación
por los "presos de conciencia", pidiendo
su excarcelación.
Por la noche de ayer,
el vocero oficial de la Santa Sede, Joaquín Navarro
Valls, informó a los periodistas en el centro de
prensa del hotel "Habana Libre", que el
Cardenal Sodano, "trasmitió en nombre del Santo
Padre a las autoridades cubanas las súplicas de
algunos detenidos cubanos que se dirigieron al Santo
Padre pidiéndole hacerse intérpretes de sus solicitudes
por un acto de clemencia".
Navarro Valls agregó
que "las autoridades cubanas, considerada la
alta instancia moral de donde proviene este interés
y el carácter humanitario de los pedidos, los acogerá
con atención".
Las autoridades cubanas,
hoy por la mañana, no informaron quiénes ni cuántos
son los presos que el gobierno estaría dispuesto
a liberar, pero señaló que el pedido sería "considerado
y estudiado muy en serio".
Según Navarro Valls,
el Santo Padre, a través del Cardenal Secretario
de Estado, pidió al gobierno considerar los casos
de aquellos "presos de conciencia" detenidos
por sus opiniones políticas que se encuentran mal
de salud o "con difíciles situaciones familiares".
El Cardenal Secretario
de Estado no mencionó el término "presos políticos"
que Castro se niega a reconocer como tales-,
aunque sí hizo saber que la Santa Sede acogería
como un "signo especial" el hecho que
los prisioneros fueran soltados durante la visita.