|
"Los
diez madamientos son la Carta Magna de la libertad"
ST.
LOUIS, 27 (ACI).- El Papa Juan Pablo II presidió una emotiva
oración vespertina al interior de la hermosa Catedral gótica
de St. Louis, en la que señaló los Diez Mandamientos como
la carta magna de la libertad personal y social.
"Estamos
reunidos aquí obispos, sacerdotes, diáconos, seminaristas
y laicos, incluyendo personas que han trabajado para preparar
esta visita", dijo Mons. Rigali al dar la bienvenida al Papa
al interior de la Catedral, una de las expresiones más importantes
de la arquitectura religiosa de los Estados Unidos gracias
a la colección de mosaicos más grande del mundo -24,000 pies
cuadrados elaborados por 20 artistas-.
"Estamos
agradecidos de que autoridades de la nación, el estado y la
ciudad estén aquí rindiendo honores a Su Santidad", agregó
el Prelado, haciendo referencia a la presencia del Vicepresidente
Alberto Gore y otras autoridades.
"Esta
catedral es testigo de los que plantaron la fe en las orillas
del Mississipi, es un signo de la presencia de Dios en nuestra
comunidad. Por eso, con gran satisfacción le damos la bienvenida
aquí para que nos dirija en la oración a Dios".
"
Estamos acá juntos en esta impresionante basílica catedral
para adorar a Dios y dejar que nuestra oración se eleve a
Él como un incienso", dijo el Santo Padre al iniciar su mensaje.
"En
la medida en que miramos el siglo que dejamos atrás, vemos
que el orgullo humano y el poder del pecado ha hecho difícil
para muchas personas hablar en su lengua materna" dio, el
Santo Padre. "Para poder ser capaces de catar las alabanzas
de Dios, debemos volver a aprender el lenguaje de la humildad
y la confianza, el lenguaje de la integridad moral y de sincero
compromiso con todo lo que es moralmente bueno a los ojos
de Dios", agregó.
El
Pontífice luego alentó a los sacerdotes a regocijarse diariamente
en vuestro encuentro en la oración y la Eucaristía- con Jesucristo
viviente"; a los religiosos, a quienes definió como "aquellos
que siguen a Cristo imitando su total donación de sí"; pero
envió un mensaje especialmente alentador a los seminaristas.
"Vosotros
seréis los sacerdotes del Nuevo Milenio, trabajando con Cristo
en la Nueva Evangelización, ayudando a la Iglesia, bajo la
acción del Espíritu Santo, responder a las exigencias del
nuevo siglo", dijo el Papa a los futuros sacerdotes. "Rezo
diariamente para que el Señor los haga pastores según su corazón
".
Desafíos
del Milenio
El
Santo Padre abordó luego el tema de los desafíos del nuevo
milenio para los católicos norteamericanos y para los Estados
Unidos como nación, explicando que el siglo que termina, "marcado
al mismo tiempo por un desarrollo sin precedentes y por un
trágico costo de sufrimiento humano" pone a los Estados Unidos
"con una incrementada responsabilidad para ser ante el mundo
ejemplo de una sociedad genuinamente libre democrática , justa
y humana".
"De
la historia de la salvación aprendemos que el poder es responsabilidad:
es servicio, no privilegio", dijo el Papa; y agregó que "su
ejercicio es moralmente justificable cuando es usado para
el bien de todos, cuando es sensible a las necesidades de
los pobres e indefensos".
La
afirmación más radical, sin embargo, fue ésta: "No estamos
solos en nuestra responsabilidad ante el gran don de la libertad.
Los Diez Mandamientos son la carta de la verdadera libertad,
para los individuos, así como para la sociedad como un todo".
Por
eso América: Si quieres la paz, trabaja por la justicia. Si
quieres la justicia, defiende la vida. Si quieres la vida,
abraza la verdad, la verdad revelada por Dios", concluyó.
Antes
de concluir la ceremonia, un Ministro protestante de Color
concedió al Papa como regalo, el símbolo de una campaña interreligiosa
de renovación espiritual para la región, reconociendo en el
Pontífice un " catalizador y líder espiritual que ha trabajado
por la renovación de los valores".
Luces
y jóvenes para despedir al Papa
ST.
LOUIS, 27 (ACI).- Si un alto tono emotivo habían marcado las
30 horas de la visita papal a Saint Louis, la despedida no
podía ser de otra forma. Cientos de jóvenes con pequeñas linternas
que imitaban velas se reunieron en el Aeropuerto Lambert para
despedir al Pontífice.
En
el aeropuerto, el Papa y Gore sostuvieron una conversación
formal, en la que comentaron los viajes del Papa, incluso
los realizados por el Pontífice a los Estados Unidos antes
de ser Papa.
La
ceremonia fue emotiva pero muy sencilla: jóvenes representativos
le fueron presentados al Pontífice por Mons. Rigali, mientras
los demás gritaban: "¡John Paul Two, We love You!" "Juan Pablo
II, te amamos a ti".
Las
palabras del Santo Padre ya habían sido pronunciadas anticipadamente
a la salida de la Catedral de St. Louis.
Tras
agradecer a las autoridades y representantes de otras religiones,
el Papa señaló que "ha sido una experiencia conmovedora visitar
al pueblo de St. Louis. Me hubiera gustado saludar personalmente
a cada uno de ustedes jóvenes del Kiel Center, y a todas las
otras numerosas personas del Trans World Dome y aquí en la
Catedral, así como en el camino y el Aeropuerto".
"Hace
algunos meses, una peregrinación de Saint Louis vino a Roma.
Nos encontramos en las gradas de San Pedro, donde me cantaron
Encuéntrame en St. Louis, encuéntrame en el Dome! . "Con la
ayuda de Dios continuó el Papa- lo hemos logrado. Recordaré
siempre a St. Louis. Siempre los recordaré a vosotros".
¡Que
Dios bendiga a St. Louis! ¡Que Dios bendiga a América!", concluyó
el Papa.
Mientras
una banda militar ejecutaba tonos alegres en el marco de una
fría y despejada noche, el Papa Juan Pablo II partió de Saint
Louis abordando un Boeing 757 de la "Trans World America"
(TWA) especialmente condicionado para su viaje y bautizado
"Shephard I" -"Pastor Primero"-.
Misa
récord de 100,000 personas en una ciudad transformada
ST.
LOUIS, 27 (ACI).- Al día siguiente de que 20,000 jóvenes protagonizaran
uno de los encuentros más emotivos y exigentes de los sostenidos
por el Pontífice en sus siete viajes a Estados Unidos, 100,000
personas se reunieron hoy en el monumental "Trans World
Dome" para protagonizar el evento multitudinario bajo
techo más grande de la historia norteamericana.
Miles
de fieles de Saint Louis un bastión católico del medio-oeste
norteamericano- comenzaron a llegar ordenadamente al coliseo
mucho antes que el sol despuntara. "Esta es una ciudad totalmente
transformada, todo gira en torno al Papa", reveló a ACI Digital
Douglas Archer, enviado especial de la EWTN.
"El
encuentro del Papa con los jóvenes de ayer simplemente conmocionó
a esta ciudad que ya se venía preparando para la visita desde
abril del año pasado, creo que el impacto sobre esta ciudad
no tiene comparación con la que se ha producido en otras visitas",
dijo Archer. "St. Louis simplemente gira en torno al Papa
y creo que lo van a extrañar mucho cuando parta", agregó.
El
coliseo que se encuentra a poca distancia del majestuoso arco
que domina el centro urbano de la ciudad y que es el símbolo
de St. Louis, se trasformó en una imponente catedral gracias
a una enorme y sobria cruz que se elevaba por encima de una
reproducción del famoso arco.
La
ceremonia, marcada por una conmovedora pulcritud litúrgica
y acompañada por un grupo de solistas, coro y sinfónica de
excepcional calidad, se dio inicio con las palabras de bienvenida
de Mons. Justin Rigali. "Santo Padre: Dios os ha traído aquí
y creemos que nuestras oraciones han sido respondidas en este
hermoso día. El Pueblo de Dios de St. Louis os recibe con
gran alegría y profundo afecto", dijo el Arzobispo. .
Mons.
Rigali, que durante los años en que trabajó en la Santa Sede
como Secretario de la Congregación para los Obispos
mantuvo un estrecho vínculo con el Santo Padre, señaló que
"Vuestro celo por el Evangelio lo ha traído desde Roma a América,
primero a México y luego a las orillas del Mississipi, a St.
Louis, a proclamar a Jesucristo". "La historia de la evangelización
de la región converge hoy en esta celebración".
"Esta
Eucaristía abraza a todos los que vinieron primero, los misioneros
y pioneros que implantaron la Iglesia; en comunión con Su
Santidad, experimentamos la comunión con la Iglesia universal";
dijo también el Arzobispo. "Ha llegado la hora, nuestros corazones
están llenos de gratitud y al Señor, que está con Ud. y lo
sostiene siempre. Una vez más, Santo Padre, bienvenido a St.
Louis".
El
católico debe ser "incondicionalmente pro-vida"
dice el Papa
ST.
LOUIS, 27 (ACI).-En franco rechazo a los sectores norteamericanos
que proponían un catolicismo "a la norteamericana", compatible
con el aborto y el control de la natalidad, el Papa Juan Pablo
II proclamó sin contemplaciones que el católico debe ser "incondicionalmente
pro-vida".
"Trescientos
años han pasado desde el 8 de diciembre de 1698, cuando el
Santo Sacrificio de la Misa fue ofrecido por primera vez en
lo que ahora es la ciudad de St. Louis", dijo el Papa, al
hacer un recuento de la tradición católica de la ciudad. El
Pontífice recordó así a los misioneros franceses Montigny,
Davion y St. Cosme; al incansable obispo Joseph Rosati, al
los orígenes de la Legión de María, el desarrollo de la Sociedad
de San Vicente de Paul y otras iniciativas que han hecho de
St. Louis una de la "primera" en Estados Unidos, incluyendo
el envío de los primeros sacerdotes norteamericanos "Fidei
Donum" a América Latina en 1956.
"De
esa herencia deben sacar inspiración para la nueva evangelización
tan urgentemente necesaria al acercarse el Tercer Milenio
Cristiano", agregó el Pontífice, quien explicó que ésta "debe
incluir un énfasis especial en la renovación del matrimonio
cristiano y la familia".
Evangelio
de la Vida
"Como
creyentes", dijo el Papa, "¿Cómo podemos no ver que el aborto,
la eutanasia y el suicidio asistido son un terrible rechazo
de los dones de vida y amor de Dios?" . "La nueva evangelización
requiere de seguidores de Cristo que sean incondicionalmente
pro-vida: que proclamen, celebren y sirvan el Evangelio de
la vida en cada circunstancia", agregó el Santo Padre, al
momento de llamar "a un consenso para acabar con la pena de
muerte, que es al mismo tiempo cruel e innecesaria." así como
a poner fin "a cualquier forma de racismo".
"María,
Madre de la Misericordia, ¡enseña al pueblo de Saint Louis
y de los Estados Unidos a decir sí a tu Hijo, nuestro Señor
Jesucristo! Madre de la Iglesia en el camino al gran Jubileo
del Tercer milenio, ¡sé la Estrella que guíe seguramente nuestros
pasos hacia el Señor!", concluyó el Santo Padre.
La
homilía del Santo Padre estuvo seguida por una masiva y emotiva
renovación de la fe de los presentes.
Líder
de los derechos civiles saludó al Papa
ST.
LOUIS, 27 (ACI).- Al concluir con la ceremonia, el Papa Juan
Pablo II se encontró con una de las pioneras de los derechos
civiles de los afroamericanos, Rosa Parks.
En
1955, Parks, una trabajadora de color, se negó a ceder el
asiento en un bus segregacionista en Montgomery, Alabama.
Su arresto condujo a un exitoso boicott contra los buses de
Montgomery lanzado por quien más tarde se convertiría en el
máximo líder del movimiento de los derechos civiles: Martin
Luther King Jr.
Parks,
que tiene 85 años, vive en Detroit, pero viajó a St. Louis
especialmente para ver al Papa y pedirle su bendición.
|