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Fue un nativo de Papua Nueva Guinea. Catequista brillante y padre de tres hijas, fue torturado y asesinado con sólo 33 años "por razones de fe", en un campo de concentración japonés durante la Segunda Guerra Mundial.
Nació en 1912 en Rakunai, Papúa Nueva Guinea, y es el primer nativo beatificado de ese lugar. Era hijo de un jefe tribal melanesio, Angelo To Puia, y su esposa, María la Tumul, que fueron parte de la primera generación de cristianos de la región. Desde temprana edad Pedro fue una persona muy espiritual y un buen estudiante. Por esta razón, el Padre Emilio Jakobi pensó en un principio que Pedro podría sentir la llamada al sacerdocio, pero no era esa su vocación. Organizó catequesis en Rakunai, clases doctrinales y oración. A los 24 años se casó con Paula la Varpit, la madre de sus tres hijas. En 1942, los japoneses ocuparon Papúa Nueva Guinea. Los misioneros fueron recluidos en campos de concentración, pero como Pedro no era un misionero propiamente, pudo quedarse en Rakunai. Al comienzo los japoneses no prohibieron por completo el culto católico, luego prohibieron todo tipo de reuniones religiosas. Quisieron obtener el apoyo de los líderes locales reinstaurando la práctica de la poligamia. Pedro defendió la santidad del matrimonio y su importancia en el plan de Dios. Oponiéndose no sólo a los japoneses, también habló en público contra su propio hermano, José, que había aceptado la reinstauración de las prácticas poligámicas. Fue arrestado y asesinado con una inyección letal en 1945. El Papa Juan Pablo II lo beatificó el 17 de enero de 1995. FUENTE: www.wyd2008.org
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