Jueves Santo
9 de Abril de 2009
Día anterior · Día siguienteLiturgia de las Horas: 2da. Semana del Salterio
Color: Blanco
Santoral
Lecturas de la liturgia
- Primera Lectura: Exodo 12,1-8.11-14
"Prescripciones sobre la cena pascual"
En aquellos días, dijo el Señor a Moisés y a Aarón en tierra de
Egipto: "Este mes será para vosotros el principal de los meses; será
para vosotros el primer mes del año. Decid a toda la asamblea de
Israel: "El diez de este mes cada uno procurará un animal para su
familia, uno por casa. Si la familia es demasiado pequeña para
comérselo, que se junte con el vecino de casa, hasta completar el
número de personas; y cada uno comerá su parte hasta terminarlo. Será
un animal sin defecto, macho, de un año, cordero o cabrito. Lo
guardaréis hasta el día catorce del mes, y toda la asamblea de Israel
lo matará al atardecer. Tomaréis la sangre y rociaréis las dos jambas y
el dintel de la casa donde lo hayáis comido.
Esa noche comeréis la carne, asada a fuego, comeréis panes sin
fermentar y verduras amargas. Y lo comeréis así: la cintura ceñida, las
sandalias en los pies, un bastón en la mano; y os lo comeréis a toda
prisa, porque es la Pascua, el paso del Señor. Esta noche pasaré por
todo el país de Egipto, dando muerte a todos sus primogénitos, de
hombres y de animales; y haré justicia de todos los dioses de Egipto.
Yo soy el Señor. La sangre será vuestra señal en las casas donde
estéis: cuando vea la sangre, pasaré de largo; no os tocará la plaga
exterminadora, cuando yo pase hiriendo a Egipto. Este día será para
vosotros memorable, en él celebraréis la fiesta del Señor, ley perpetua
para todas las generaciones.""
- Salmo Responsorial: 115
"El cáliz de la bendición es comunión con la sangre de Cristo."
¿Como pagaré al Señor
todo el bien que me ha hecho? Alzaré la copa de la salvación, invocando su nombre. R.
Mucho le cuesta al Señor la muerte de sus fieles. Señor, yo soy tu siervo, hijo de tu esclava; rompiste mis cadenas. R.
Te ofreceré un sacrificio de alabanza, invocando tu nombre,
Señor. Cumpliré al Señor mis votos en presencia de todo el pueblo.
R.
- Segunda Lectura: I Corintios 11,23-26
"Cada vez que coméis y bebéis, proclamáis la muerte del Señor"
Hermanos: Yo he recibido una tradición, que procede del Señor y que a
mi vez os he transmitido: Que el Señor Jesús, en la noche en que iban a
entregarlo, tomó pan y, pronunciando la acción de gracias, lo partió y
dijo: "Esto es mi cuerpo, que se entrega por vosotros. Haced esto en
memoria mía." Lo mismo hizo con él cáliz, después de cenar, diciendo:
"Este cáliz es la nueva alianza sellada con mi sangre; haced esto cada
vez que lo bebáis, en memoria mía." Por eso, cada vez que coméis de
este pan y bebéis del cáliz, proclamáis la muerte del Señor, hasta que
vuelva.
- Evangelio: Juan 13,1-15
"Los amó hasta el extremoLos amó hasta el extremo"
Antes de la fiesta de la Pascua, sabiendo Jesús que había llegado la
hora de pasar de este mundo al Padre, habiendo amado a los suyos que
estaban en el mundo, los amó hasta el extremo. Estaban cenando, ya el
diablo le había metido en la cabeza a Judas Iscariote, el de Simón, que
lo entregara, y Jesús, sabiendo que el Padre había puesto todo en sus
manos, que venía de Dios y a Dios volvía, se levanta de la cena, se
quita el manto y, tomando una toalla, se la ciñe; luego echa agua en la
jofaina y se pone a lavarles los pies a los discípulos, secándoselos
con la toalla que se había ceñido. Llegó a Simón Pedro, y éste le dijo:
"Señor, ¿lavarme los pies tú a mí?" Jesús le replicó: "Lo que yo hago
tú no lo entiendes ahora, pero lo comprenderás más tarde." Pedro le
dijo: "No me lavarás los pies jamás." Jesús le contestó: "Si no te
lavo, no tienes nada que ver conmigo." Simón Pedro le dijo: "Señor, no
sólo los pies, sino también las manos y la cabeza." Jesús le dijo: "Uno
que se ha bañado no necesita lavarse más que los pies, porque todo él
está limpio. También vosotros estáis limpios, aunque no todos." Porque
sabía quién lo iba a entregar, por eso dijo: "No todos estáis limpios."
Cuando acabó de lavarles los pies, tomó el manto, se lo puso
otra vez y les dijo: "¿Comprendéis lo que he hecho con vosotros?
Vosotros me llamáis "el Maestro" y "el Señor", y decís bien, porque lo
soy. Pues si yo, el Maestro y el Señor, os he lavado los pies, también
vosotros debéis lavaros los pies unos a otros; os he dado ejemplo para
que lo que yo he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis."
PUBLICIDAD
ACI Prensa no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a aciprensa@aciprensa.com
|
|
|