Martes 3ª semana de Pascua
28 de Abril de 2009
Día anterior · Día siguienteLiturgia de las Horas: 3ra. Semana del Salterio
Color: Blanco
Santoral
Lecturas de la liturgia
- Primera Lectura: Hechos 7,51-8,1a
"Señor Jesús, recibe mi espíritu"
En aquellos días, Esteban decía al pueblo, a los ancianos y a los
escribas: "¡Duros de cerviz, incircuncisos de corazón y de oídos!
Siempre resistís al Espíritu Santo, lo mismo que vuestros padres. ¿Hubo
un profeta que vuestros padres no persiguieran? Ellos mataron a los que
anunciaban la venida del Justo, y ahora vosotros lo habéis traicionado
y asesinado; recibisteis la Ley por mediación de ángeles, y no la
habéis observado."
Oyendo estas palabras, se recomían por dentro y rechinaban los
dientes de rabia. Esteban, lleno de Espíritu Santo, fijó la mirada en
el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús de pie a la derecha de Dios,
y dijo: "Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha
de Dios." Dando un grito estentóreo, se taparon los oídos; y, como un
solo hombre, se abalanzaron sobre él, lo empujaron fuera de la ciudad y
se pusieron a apedrearlo. Los testigos, dejando sus capas a los pies de
un joven llamado Saulo, se pusieron también a apedrear a Esteban, que
repetía esta invocación: "Señor Jesús, recibe mi espíritu." Luego,
cayendo de rodillas, lanzó un grito: "Señor, no les tengas en cuenta
este pecado." Y, con estas palabras, expiró. Saulo aprobaba la
ejecución.
- Salmo Responsorial: 30
"A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu."
Sé la roca de mi refugio, un baluarte donde me salve, tú que
eres mi roca y mi baluarte; por tu nombre dirígeme y guíame. R.
A tus manos encomiendo mi espíritu: tú, el Dios leal, me
librarás; yo confío en el Señor. Tu misericordia sea mi gozo y mi
alegría. R.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo, sálvame por tu
misericordia. En el asilo de tu presencia los escondes de las
conjuras humanas. R.
- Evangelio: Juan 6,30-35
"No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo"
En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: "¿Y qué signo vemos que haces
tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron
el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del
cielo."" Jesús les replicó: "Os aseguro que no fue Moisés quien os dio
pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del
cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al
mundo." Entonces le dijeron: "Señor, danos siempre de este pan." Jesús
les contestó: "Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará
hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed."
PUBLICIDAD
ACI Prensa no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a aciprensa@aciprensa.com
|
|
|