Lunes 5ª semana de Pascua
11 de Mayo de 2009
Día anterior · Día siguienteLiturgia de las Horas: 1ra. Semana del Salterio
Color: Blanco
Santoral
Lecturas de la liturgia
- Primera Lectura: Hechos 14,5-18
"Os predicamos el Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios vivo"
En aquellos días, se produjeron en Iconio conatos de parte de los
gentiles y de los judíos, a sabiendas de las autoridades, para
maltratar y apedrear a Pablo y a Bernabé; ellos se dieron cuenta de la
situación y se escaparon a Licaonia, a las ciudades de Listra y Derbe y
alrededores, donde predicaron el Evangelio.
Había en Listra un hombre lisiado y cojo de nacimiento, que
nunca había podido andar. Escuchaba las palabras de Pablo, y Pablo,
viendo que tenía una fe capaz de curarlo, le gritó, mirándolo:
"Levántate, ponte derecho." El hombre dio un salto y echó a andar. Al
ver lo que Pablo había hecho, el gentío exclamó en la lengua de
Licaonia: "Dioses en figura de hombres han bajado a visitarnos." A
Bernabé lo llamaban Zeus y a Pablo, Hermes, porque se encargaba de
hablar. El sacerdote del templo de Zeus que estaba a la entrada de la
ciudad, trajo a las puertas toros y guirnaldas y, con la gente, quería
ofrecerles un sacrificio.
Al darse cuenta los apóstoles Bernabé y Pablo, se rasgaron el
manto e irrumpieron por medio del gentío, gritando: "Hombres, ¿qué
hacéis? Nosotros somos mortales igual que vosotros; os predicamos el
Evangelio, para que dejéis los dioses falsos y os convirtáis al Dios
vivo que hizo el cielo, la tierra y el mar y todo lo que contienen. En
el pasado, dejó que cada pueblo siguiera su camino; aunque siempre se
dio a conocer por sus beneficios, mandándoos desde el cielo la lluvia y
las cosechas a sus tiempos, dándoos comida y alegría en abundancia."
Con estas palabras disuadieron al gentío, aunque a duras penas, de que
les ofrecieran sacrificio.
- Salmo Responsorial: 113
"No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la gloria."
No a nosotros, Señor, no a nosotros, sino a tu nombre da la
gloria, por tu bondad, por tu lealtad. ¿Por qué han de decir las
naciones: "Dónde está su Dios"? R.
Nuestro Dios está en el cielo, lo que quiere lo hace. Sus ídolos, en cambio, son plata y oro, hechura de manos humanas. R.
Benditos seáis del Señor, que hizo el cielo y la tierra. El
cielo pertenece al Señor, la tierra se la ha dado a los hombres. R.
- Evangelio: Juan 14,21-26
"El Defensor que enviará el Padre os lo enseñará todo"
En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "El que acepta mis
mandamientos y los guarda, ése me ama; al que me ama lo amará mi Padre,
y yo también lo amaré y me revelaré a él." Le dijo Judas, no el
Iscariote: "Señor, ¿qué ha sucedido para que te reveles a nosotros y no
al mundo?" Respondió Jesús y le dijo: "El que me ama guardará mi
palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en él.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis
oyendo no es mía, sino del Padre que me envió. Os he hablado de esto
ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo,
que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os
vaya recordando todo lo que os he dicho."
PUBLICIDAD
ACI Prensa no respalda necesariamente a estos anunciantes. Por favor proceda con la discreción adecuada y sírvase notificar cualquier abuso, enviando la dirección web a aciprensa@aciprensa.com
|
|
|