¿Cuál es el salario de una feminista abortista en Perú?

Cortesía de una lectora de ACI Prensa, llega a mis manos un aviso de empleo de las falsamente llamadas “Católicas por el Derecho a Decidir”, en que buscan una abortista más para su club en Perú.

Perdón, ¿dije abortista? Quise decir “proyectista”. Aunque en esa ONG es lo mismo lo uno que lo otro.

La búsqueda laboral resuelve una de esas inquietudes que siempre he cargado: ¿Cuánto gana una abortista en Perú? ¿Cuánto recibe para intentar callar su conciencia?

La respuesta: Alrededor de 1,700 dólares. Lo que es jugoso si tomamos en cuenta que más que triplica el salario promedio de los trabajadores en Lima: 513 dólares aproximadamente, de acuerdo al Instituto Nacional de Estadística e Informática.

Puede que haya quien gane más, pero esta es una buena referencia.

Pero siendo justos, ¿qué son 1,700 dólares para una ONG que ha movido en América Latina en los últimos 10 años más de 13 millones de dólares para la promoción del aborto?

¿Y cuál es el perfil de una profesional del aborto, de acuerdo a Católicas por el Derecho a Decidir?
Bien, esto es de lujo:

Entre otras cosas propias de los requerimientos de cualquier ONG, una abortista de Católicas por el Derecho a Decidir debe tener una “identidad católica y feminista”. Cómo concilian lo de “identidad católica” con apoyar el aborto continúa siendo un misterio.

Es requisito que la postulante tenga “estudios en ciencias de la salud, ciencias sociales, comunicaciones, psicología o derecho, y de preferencia con estudios complementarios en género”. Traducción: No nos importa lo que hayas estudiado, si estás adoctrinada en ideología de género eres bienvenida.

“Liderazgo para organizar el trabajo, tanto a nivel interno, así como posicionarlo en escenarios externos y que se vinculan con el quehacer de CDD”, esto es: Que te guste promover el aborto, sin más.

El contrato es a dos años y medio, por lo que al final de sus servicios a esta ONG abortista, la funcionaria “católica y feminista” habrá recibido un total de 51,000 dólares por promover el asesinato químico o por descuartizamiento de niños en el vientre de sus propias madres.

Ahora ya pueden entender mejor cómo se apasionan tanto en defender su “causa”. Poderoso caballero es don dinero.