Autor: Comunidad de fieles y sacerdotes del Santuario de Pompeya, en homenaje a la próxima del Santo Padre, octubre de 2003. Pompeya, Italia.
Señor Jesús que dijiste a Pedro: “Apacienta a mis corderos, apacienta a mis ovejas”, y sobre la roca de su fe fundaste tu Iglesia, acoge nuestra oración por Juan Pablo II.
Concédele santidad y salud, escucha sus intenciones por el bien de la Iglesia y del mundo. A nosotros, que lo esperamos con alegría en el santuario, danos sentimientos de obediencia y de comunión. Convierte a nuestra iglesia de Pompeya tal como la pensaste y quisiste a través del beato Bartolo Longo. Haz que seamos cada vez más contempladores de tu rostro en el Santo Rosario.
Que la Madre tuya y nuestra nos tome de la mano y haga de esta su ciudad un lugar de oración, laboratorio de paz, casa acogedora para los niños, fuente de unidad para las familias, oasis de esperanza para los jóvenes, ambiente vital donde cada corazón pueda experimentar tu misericordia, oh Redentor del hombre, única esperanza y salvación nuestra. Amén.






