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Novena a San José Día tercero
San José, casto esposo de la Virgen María, animados por la confianza que nos da el saber que tú velas por las necesidades de la Iglesia de tu Hijo acudimos a ti, suplicándote de corazón que atiendas a los ruegos que en esta novena te dirigimos e intercedas para que el Señor nos conceda el don de ser siempre fieles y nos obtengas los bienes materiales necesarios para la mejora y buena marcha de nuestra comunidad.
SAN JOSÉ: NO HACE JUICIOS TEMERARIOS «La generación de Jesucristo fue de esta manera: Su madre, María, estaba desposada con José y, antes de empezar a estar juntos ellos, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo. Su marido José, como era justo y no quería ponerla en evidencia, resolvió separarse en secreto.» (Mt 1,18-21). Si bien puede no comprender lo que pasa o, según el caso, no comprender bien todo el alcance de lo que está pasando, no se nos presenta al Santo Custodio como devorado por juicios temerarios. Qué fácil hubiera resultado que ante un hecho tan fuera de lo común, tan singular, se despertara la sospecha, y más aún, se despertara el juicio inculpatorio. La reacción de San José es de indecisión, desconcierto, incluso escrúpulo ante el misterio, pero no juicio inculpatorio. Tal era su confianza en María que creía totalmente en su integridad. San José no juzga, sino que busca «una salida a aquella situación tan difícil para él». Una salida, sí, pero no a costa de María -ni de su dignidad como persona, ni de su honra, ni de su fama-, ni tampoco a costa de su propia integridad. una salida justa que implica prudencia en el juicio, objetividad, y no la fácil salida de destruir la confianza ante una aparente situación con despreocupación por la verdad íntegra y la fácil pérdida ajena. San José es pues un ejemplo vivo del respeto a la persona, a la honra ajena, a lo que hoy se llama "derecho a la propia imagen". Padre Nuestro 10 Ave Marías Gloria
José de Nazaret, justo Custodio del Señor Jesús: tú nos enseñas y nos alientas con tu ejemplo a cooperar intensamente con la gracia de Dios, dándonos en todo al cumplimiento del Plan divino, acogiendo al Señor Jesús en el hogar de nuestra mismidad, brindándole el lugar central de nuestra mente, ofreciéndole el abrigo de nuestro corazón y el alimento de nuestras acciones. Te pedimos intercedas por nosotros ante el Señor y nos obtengas la gracia abundante para poder responder con máxima fidelidad a nuestra vocación. Asimismo te pedimos veles por nuestras necesidades actuales y nos ayudes a obtener los bienes materiales necesarios para ..
D: San José, casto esposo de la Virgen María, R: Ruega por nosotros. + En el Nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. |
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