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Martes I Laudes Por la mañana SALUDO INICIAL V. Señor abre mis labios.
Ant. 1. El hombre de manos inocentes y puro corazón subirá al monte del Señor. Salmo 23 Del Señor es la tierra y cuanto la llena, El hombre de manos inocentes y puro corazón, Éste es el grupo que busca al Señor, ¡Portones! alzad los dinteles, levantaos, puertas antiguas: Ant. 1. El hombre de manos inocentes y puro corazón subirá al monte del Señor. Ant. 2. Ensalzad con vuestras obras al rey de los siglos. Cántico Bendito sea Dios, que vive eternamente, y cuyo reino dura por los siglos: Si volvéis a él de todo corazón y con toda el alma, siendo sinceros con él, Convertíos pecadores, orad rectamente en su presencia: Ant. 2. Ensalzad con vuestras obras al rey de los siglos. Ant. 3. El Señor merece la alabanza de los buenos Salmo 32 Aclamad, justos, al Señor, que merece la alabanza de los buenos. La palabra del Señor hizo el cielo; el aliento de su boca, sus ejércitos; Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, No vence el rey por su gran ejército, no escapa el soldado por su mucha fuerza, nada vale sus caballos para la victoria, ni por su gran ejército se salva. Nosotros esperaremos en el Señor: Ant. 3. El Señor merece la alabanza de los buenos. LECTURA BREVE Ya es hora que despertéis del sueño. La noche va pasando, el día está encima, desnudémonos, pues, de las obras de las tinieblas y vistámonos de las armas de la luz. Andemos como en pleno día, con dignidad. RESPONSORIO BREVE V. Dios mío, mi escudo y peña en que me amparo. Ant. Nos ha suscitado el Señor una fuerza de salvación, según lo había predicho por boca de sus Santos profetas. PRECES Ya que hemos sido llamados a participar de una vocación celestial, bendigamos por ello a Jesús, el pontífice de nuestra fe, y supliquémosle diciendo: Escúchanos, Señor. - Señor Jesús, que por el bautismo has hecho de nosotros un sacerdocio real, haz que nuestra vida sea un continuo sacrificio de alabanza. Se pueden añadir algunas intenciones libres. Como hijos que somos de Dios, dirijámonos a nuestro Padre con la oración que Cristo nos enseñó: Padre Nuestro... ORACION Escucha, Señor, nuestra oración matutina con la luz de tu misericordia alumbra la oscuridad de nuestro corazón: para que, habiendo sido iluminados por tu claridad, no andemos nunca tras las obras de las tinieblas. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. CONCLUSIÓN V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo mal y nos lleve a la vida eterna.
Vísperas Por la noche SALUDO INICIAL V. Dios mío, ven en mi auxilio.
Ant. 1. El Señor de la victoria a su Ungido. Salmo 19 Que te escuche el Señor el día del peligro, Que podamos celebrar tu victoria Unos confían en sus carros, otros en su caballería; Ant. 1. El Señor da la victoria a su Ungido. Ant. 2. Al son de instrumentos cantaremos tu poder. Salmo 20 Señor, el rey se alegra por tu fuerza, ¡ y cuánto goza con tu victoria! Levántate, Señor, con tu fuerza, Ant. 2. Al son de instrumentos cantaremos tu poder. Ant. 3. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios. Cántico Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria, Digno es el cordero degollado de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría, Ant. 3. Has hecho de nosotros, señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios. LECTURA BREVE Mirad qué amor nos ha tenido el Padre para llamarnos hijos de Dios, pues ¡lo somos! Queridos hermanos, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que seremos. Sabemos que, cuando se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal cual es. RESPONSORIO BREVE V. Tu palabra, Señor, es eterna, más estable que el cielo. CÁNTICO EVANGÉLICO Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador. PRECES Alabemos a Cristo, que mora en medio de nosotros, su pueblo adquirido, y supliquémosle diciendo: Por el honor de tu nombre, escúchanos, Señor - Dueño y Señor de los pueblos, acude en ayuda de todas las naciones y de los que las gobierna: que todos los hombres sean fieles a tu voluntad y trabajen por el bien y la paz. Se pueden añadir algunas intenciones libres. Con el gozo de sabernos hijos de Dios, acudamos a nuestro Padre: Padre Nuestro... ORACION Te damos gracias, Señor Dios todopoderoso, porque has permitido que lleguemos a esta noche; te pedimos que aceptes con agrado el alzar de nuestras manos como ofrenda de la tarde. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo. Amén CONCLUSIÓN V. El Señor nos bendiga, nos guarde de todo |
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