|
| |||
|
La maternidad,
don milagroso de Dios
Hace escasos días estaba atendiendo a una niña, que acudía al cuarto de urgencias, traída por su madre, la cual mostraba evidencias de un embarazo bastante avanzado; la niña yacía sentada sobre sus piernas, mientras yo la examinaba. Al mismo tiempo en otra camilla, una enfermera estaba canalizando una vena a un bebe, el cual lloraba desconsolado; ante esto, la madre, centro de nuestra historia, se voltea a mirar, y luego dirigiéndose a mí, dice: ˇYo no podría ser médico!. (me imagino haciendo referencia a lo difícil y abnegado que este oficio le parecía desde su perspectiva) Yo, sin pensarlo dos veces, observando
su abultado vientre, sobre el cual yacía también su niña
enferma, le respondí con suma reverencia:
Guillermo Maldonado, Panamá |
|||
| | |||