Nacimiento: Nació el 18 de noviembre de 1936, en Todi, Italia.

Educación: Cursó estudios en el seminario de Todi, en la ciudad del mismo nombre. Luego se preparo en el Seminario Regional Pontificio de Asís, en Asís. Posteriormente, estudió en el Pontificio Seminario Mayor de Roma. Obtuvo su licenciatura en teología en la Pontificia Universidad Lateranense de Roma, y un doctorado en letras y filosofía en la Universidad Estatal de Perugia, Perugia.
Sacerdocio: Fue ordenado sacerdote el 2 de abril de 1960 en Todi. Se desempeño como catedrático, vice-rector y rector del Seminario de Perugia. Además fue profesor de teología en el Seminario Regional de Asís y profesor de historia del arte en los Institutos Superiores de Asís y Deruta. Tiempo después fue asistente eclesiástico del “Laureati” Católico y también pastor.
Episcopado: Fue elegido Obispo de Gubio el 25 de mayo de 1982. Su consagración tuvo lugar en Todi el 29 de agosto de 1982, y estuvo a cargo de Decio Lucio Grandoni, obispo de Orvieto y Todi. Fue incardinado en la Sede Metropolitana de Perugia-Città della Pieve el 6 de octubre de 1988. Ocupó el cargo de Secretario General de la Conferencia Episcopal Italiana el 25 de mayo de 1995. Al día siguiente, el 26 de mayo de 1995, renuncio al gobierno pastoral de la arquidiócesis. El 1 de octubre de 1999 viaja al Vaticano para participar de la II Asamblea Especial para Europa del Sínodo Mundial de Obispos. Fue transferido a la Sede Metropolitana de Florencia el 21 de marzo de 2001.
Cardenalato: Creado Cardenal Presbítero en el consistorio realizado el 21 de octubre de 2003. Recibió la birreta roja y el titulo de S. Andrea delle Fratte. Partició en el cónclave del 18 y 19 de abril de 2005.
Actualmente, en la Curia Vaticana, es miembro de los Pontificios Consejos para los Laicos y para las Comunicaciones Sociales.
Algunas noticias en ACI Prensa:
Madre de siamesas peruanas hace alegato pro-vida
ROMA, 27 May. 00 (ACI).- La humilde madre de las siamesas
peruanas que llegaron hasta Palermo para ser intervenidas
quirúrgicamente, reveló que durante el embarazo
los médicos le propusieron abortar a sus hijas pero
ella nunca aceptó el pedido porque "las sentía
vivas".
Por su parte, Mons. Ennio Antonelli, Secretario
General de la Conferencia Episcopal Italiana, señaló
que "se trata de un caso extremadamente doloroso. En
ningún caso es legítimo el asesinato directo
de un ser humano; pero muy diferente es el caso en que una
muerte no es deseada, sino aceptada". "Es una exigencia
del amor verdadero tratar de salvar a cualquier costo toda
vida humana. En el caso de las pequeñas gemelas la
muerte no es una consecuencia deseada", concluyó.






